El
silogismo según lo define la RAE es, <<m. Fil. Argumento que consta de
tres proposiciones, la última de las cuales se deduce necesariamente de las
otras dos>>. Entonces, si yo digo, la infidelidad es común en la comunidad
gay, y luego añado, una persona infiel termina irremediablemente en la soledad;
puedo afirmar finalmente que, es común en la comunidad gay que una persona
termine sola. He aquí, he construido un silogismo sobre una realidad en la
comunidad LGBT. Por supuesto, esto aplica para todo el mundo, pero en especial
a la comunidad LGBT a la que le es difícil construir algo sólido como si sucede
con el mundo heterosexual, dadas sus limitaciones sociales. Pero no quiero
entrar a discutir sobre las facilidades o dificultades que posean los gais,
lesbianas y travestis y los demás no heterosexuales a la hora de formalizar una
relación.
Hoy
quiero hablar sobre la Película del director Abdellatif Kechiche ganadora de una palma de
oro, La Vida Adele. Basada en la novela gráfica de Julie Maroh (quien estuvo
también a cargo del guión) “El azul es un color cálido” (Esto lo vine a saber
luego de ver la película, y ahora tiene todo el sentido del mundo).
Antes
que nada quisiera enmarcar el hecho de que la película está muy bien lograda y posee una identidad
pertinente a lo que desea transmitir, sin irse a los excesos sexuales que
pudiera ofrecernos el cine arcoíris, o sin irse al dramatismo innecesario, o
sin dejarse llevar por temáticas cliché de enfermedades venéreas o el eterno
drama de salir del closet. No. Como tal la película nos lleva de la mano
suavemente por una realidad romántica; por una evolución de Adele desde el
plano emocional de la pareja.
No
voy a entrar a dar detalles de la trama, pero si quiero recomendar la película
a aquellas personas que se sienten confundidas con su identidad sexual. En mi
opinión Adele es un excelente
instructivo, a grosso modo de la transmutaciones que uno como gay hace a lo
largo de su desarrollo como persona permitiéndonos interiorizar las emociones
que pudiera tener Adele a lo largo de todas las situaciones a las que se
enfrenta, de igual forma, cabe mencionar que tales transmutaciones nunca han de
cesar, tal y como lo muestra el crudo final del filme, que nos deja suspendidos
en un sinsabor que se mastica como realidad y con el cual todos nos sentimos
identificados. Además, sin importar en qué etapa se encuentre uno con respecto
a Adele, creo que se puede aprender sobre lo que puede llegar en un futuro en
una relación.
Dentro de las cosas destacables a parte de su
trama, menciono la ausencia de musicalidad de la película, que ayuda a manejar
el realismo de la película no sesgándola hacia un sentimiento definido, permitiéndole
al espectador decidir por sí mismo como sentirse al respecto. Y esta responsabilidad
y derecho que el director nos permite se me hace un acto muy elegante. La
cámara no impactó, ni siquiera durante las escenas de sexo, espero que haya
sido con la misma intención de respeto hacia el espectador, intentando no protagonizar
un aspecto en general, sino dando la opción de escogencia cada vez. Las
actuaciones me fascinaron porque los personajes estaban bien definidos, casi
hasta el punto de predicción; no obstante, si quiero señalar una falla que
sucede y es la poca evolución de la protagonista, es decir, no hubo como tal
una madurez luego de todo lo que le aconteció.
Por
lo demás, recomiendo a Adele. Una película simple, pero que encierra muy bien
el proceso de maduración en las personas gais, incluyendo aceptación,
convivencia, duelo y crecimiento.
Aquí
les dejo el link de tráiler
FENRIR
PLATEADO
