miércoles, 15 de noviembre de 2017

Agradecimiento

Hola a todos los que leen este blog.

De manera totalmente sincera quiero agradecer por todo el apoyo a mis lecturas a través de la caricia de su mirada. Fue un buen comienzo para sentirme más seguro, algó así como los primeros y cómicos pasos de cervatillo. Hoy, sin embargo, pienso que es momento de dejar esta etapa de lado y comcentrarme en proyectos más importantes, más ambiciosos y demandantes; desde luego con todo el rigor que ello implica.

No puedo más que darles las gracias por aportar cada uno desde su instancia, que en algún mometo me ayudó a fortalecer e impulsar mi creactividad. Espero me sigan apoyando con mis nuevos proyectos de los que por supuesto les estaré informando.

Sin más que decir, me despido. Gracias, buenas páginas y buenos trazos.



- Fenrir Plateado.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Carlitos y el mundo - El Elefante de Madera Parte 1

En una de las salidas de domingo con papá, Carlitos y él fueron al parque más allá de la carretera, donde pocas veces iban por que era un lugar remoto y lejano. Carlito miraba en el camino las casas de estilo londinense que iban a lado y lado de la calle, y de vez en cuando apresuraba un poco el paso para ver las vitrinas, que estaban llenas de cosas coloridas, artísticas, en madera y otras manufacturas decorativas que son más lujos que otra cosa. Carlitos amaba la madera y esta salida le resultaba tan enriquecedora como el mismo no tenía idea.

En medio de los laberintos de las calles, llegaron por fin a un parque pequeño que tenia un árbol en todo el centro. El árbol era sumamente grande, anormalmente enorme para hallarse en medio de la ciudad, y sin embargo, allí estaba, desapercibido pero bien acogido por las casas al rededor del parque. Era como un rey entre los pequeños arboles de flores y Eucaliptos que había a su alrededor. Su madera era muy rugosa, incluso para un arbol, y su configuración daba para pensar que el árbol tenía ojos, ya que, tenía protuberancias concavas y convexas que convergían en us esquinas y tenían dentro una serie de circulos concentricos. Carlitos de algún modo se sentía atemorizado por el árbol, se sentía observado por tantos círculos en torno al tronco, y que, seguian elevándose conforme se trataba de ver el final del árbol.

Sin embargo, lo que más captó su atención fueron las raices. Éstas, no eran largos brazos decadentes enredados unos osbre otros, sino, obustos brazos que se sumergían en la tierra de pronto, con compromiso ferreo, pero estaban tan juntos y a la vez tan definidos que cualquiera que lo hubiera visto sabría de inmediato que tales raíces no se mezclarían jamás por debajo del suelo. Parecían la pata de un elefante. El papá de carlitos notó el interés del niño, y entonces repuso mientras se sentaban en una de las bancas de concreto: ¿Quieres oir la historia del Elefante de Madera? - Carlitos, motivado por la fantasía asintió callado para que la historia diera comienzo tan pronto como se pudiera. Don Carlos se aclaró la garganta y comenzó: "Había una vez..."

domingo, 5 de noviembre de 2017

El Zorro me presentó a Allende ¿O era al revés?

El Zorro, es decir, Don Diego de la Vega (¡Pero que nadie lo sepa, eh!) es un personaje conocido por todos, de encanto irrestible como cualquier antihéroe que se respete. Sin duda, uno de los íconos latinoaméricanos menos valorados, pero que representa una rara mezcla entre culturas que rara vez se podría contemplar.

Como habrán podido notar los que siguen este blog de cerca, he logrado en medio de tropiezos, y discontinuidades lograr leer un libro por mes pudiendo llegar hasta casi 6 libros leídos este año (teniendo en cuenta que pisé el acelerador luego de mitad de año), cosa que me supone un enorme logro. El más reciente libro:  "El Zorro - Comienza la leyenda" de Isabel Allende, a quien tenía pensado leer, pero este intrépido enmascarado realizó un rápida finta entre los estantes de la biblioteca y con su irrestible magnetismo me obligó a tomarme una pausa de mi recorrido por la literatura colombiana para dar una probada de la chilena.

Pero ¿Qué se puede decir de esta obra? Antes que nada, que me parece oportuna. Y de paso, aprovecho este punto introductorio para comentar que, si usted, estimado lector, espera encontrar un desarrollo de la película "La máscara de Zorro" de Antonio Banderas, como si la película de Sony fuera un resumen, lamento decirle que ambas obras son originales, independientes y desprendidas de la idea original del Zorro (creación semanal, que sería bueno que indgaran más, así como lo haré yo). Sin embargo, la obra de Allende involucra un universo más armonioso y articulado.

La autora nos va pintando un escenario, luego lo trasciende, y lo va infiltrando tanto hasta que uno puede caminar sin perderse en todos los espacios y sentirlos familiares. Y de manera sorprendente va educando a Diego con la misma sutileza de un zorro, y aún tiene la audacia de involucrarse ella misma mediante un homónimo en la vida del zorro (A que es un galán el tipo, ¿no?) Y nos cuenta cómo es que se va configurando este magnífico guerrero y cómo, cada habilidad no es una selección milagrosa de genes, sino un azar afortunado del destino que Diego de la Vega supo aprovechar bien.

Sin duda de las cosas que más me agradaron del libro fue la inclusión de personajes típicos del Zorro que no se notaron en la película, que para quienes no se hallan enterado no es más que un spin off bien logrado de la historia original. Cosa que me dió la libertad de imaginarme a Diego y cada uno de los personajes a mi acomodo y no, amoldado al guapísimo Antonio Banderas. De la misma forma, amé el ritmo de la lectura, tan cómodo. He de decir que es de los libros con los que me he sentido más cómodo.

Lo recomiendo para quienes valoran el trasfondo de los héroes, antihéroes y protagonistas. Es una lectura suave, dinámica con los giros argumentales en su punto. Tal vez, el comienzo un poco lento, pero vale totalmente la pena todo el recorrido. Se siente uno al final, agradecido por haberle dado un sentido y una humanidad al enmascarado.


miércoles, 1 de noviembre de 2017

El Señor Ospitia


Cuando era pequeño vivía en la casa de mi tia. Viviamos los tres: Mis papás y yo en el tercer piso, en donde muchas aventuras viví con mi iamginación y la terraza desierta. Allí me asomaba por los barrotes y veía la calle. Siempre fui muy sociable, así que no era sino asomarme y la jornada de saludos comenzaba. No logro comprender en qué momento dejé perder esa habilidad tan bonita, seguramente se deba a la primera mudanza, mi hermana, y tantas otras posibles cosas...

En los días soleados, el señor Ospitia (Como creí que se llamaba, nunca esperé que fuera su apellido) tomaba el sol en el antejardín. El antejardín estaba compuesto por un bordillo donde se hallaban unas plantas moribundas, que a mí se me antojaba imaginar como un lago apestoso. El señor, que no era tan viejo en verdad me saludaba muy amablemente, y no vamos a decirnos mentiras, un saludo afable siempre es muy bien recibido.

El señor, tenía su tienda en el garaje de su casa justo en frente de la de mi tía, y como es de esperarse de cualquier tendero, sus relaciones con el barrio son fuertes. Así, pues dada la facilidad mi mamá compraba las cosas allí y yo la acompañaba generalmente con mis overoles y pantalones de tiranes (¡Qué bellas épocas!). El señor me alzaba desde que tengo memoria y me ponía sobre el mostrador y me regalaba un dulce, incluso los domingos me daba liberales, que también me enviaba cuando no iba. Sin duda dulce. Pero no era algo tan trivial como comprar al cliente, invertir en él. Años después le pregunté si así era con todos los niños, y resulta que no.

Aquel hombre, tenía una vida normal, hijos, esposa... Sin embargo, su hija, Diana había perdido un bebé en el mismo tiempo en que mi mamá estaba embarazada de mí. De algun modo, su afecto paternal de abuelo no murió sino que se distribuyó hacía mí. Cosa que le era correspondida, porque a mí me encantaba saludar aún si no habia recompensa, me gusta pensar que havía un afecto cuando le pedía que me alzaba sobre el mostrador y yo le preguntaba si ya había almorzado.

A los cinco años tuvimos que irnos de la casa de mi tía a la casa propia por fin (Año terrible por cierto). Años después, al menos unos dos, el señor tuvo que cerrar la tienda, pero hacía el esfuerzo de saludarme cuando mi tía le informaba que allí estaríamos mi mamá y yo de visita. Tristemente, con el tiempo la cercanía se volvió lejania y me terminé enterando que el señor falleció debido a un cáncer sorpesivo y agresivo. Todavía tengo el sin sabor de haberle dicho que lo apreciaba.

lunes, 30 de octubre de 2017

Cuando se voltea la torta

Desde hace tiempo he venido haciendo cambios internos en mi vida, que poco a poco se han ido materializando de manera acertiva en el exterior. En vista de eso, es muy dificil percibir los cambios a menos que estos sean totalmente radicales o que alguien más los haga notar. Hoy fue el caso del segundo evento. Por un instante quisieron hacerme creer que era un pedante y que incluso era para mí normal, ver a las personas por debajo de mí, como si yo fuera mejor que ellas.  Desde luego algo como esto me desconcertó, pues he sido fiel defensor de la igualdad y la equidad.

Hoy en medio de una pérdida de tiempo cobijada por el frío, la lectura y la impaciencia, meditaba sobre mis errores y en mi interior, la consciencia se me revolcaba aturdida de ira y estupefacción. ¿Cómo era posible que pensaran eso de mí, si en realidad tiendo a preguntar más por mi interlocutor que al embargo escupido de mi propia existencia? Me resultaba ofensivo y atrevido por demás.

Probablemente sí haya dicho antes cosas que resultan tan pasmosas como un baldado de agua en la cara, pero no por eso dejan de ser verdad. Así como creo en la igualdad, creo firmemente que el ser humano no vino al mundo a ser un cerdo más, que solo se ocupa de comer, follar, dormir y cagar. NO. Hemos sido privilegiados con múltiples dones, talentos, capacidades y habilidades. Que resultan desperdiciadas cuando se da cabida a la mediocridad, creyendo que la juventud se aprovecha más siendo una plasta risueña. No obstante, tampoco soy un dictador que viene a ser coach de todo mi circulo social a fin de sacarlos de su zona de confort. No estoy para eso y tampoco me interesa. Proablemente mi interés por el desarrrollo de las personas y sus aptitudes se derive de la cercania con las discpacidades, ya que, mi hermana en su condición de discapacidad ha mostrado mayor valentía al atreverse a cosas que muchos consideramos imposibles para ella, y sí,  ella es capaz ¿Por qué alguien que tiene todo para ser grande no lo hace? ¿Acaso no es un detrimento a los recursos que bien si podrían suplirle el apoyo a alguien que (No hablo de merecimientos, las oportunidades deberian ser iguales para todos) si tenga la intención de no ser un cero a la izquierda más?

En fin, volviendo a mi punto inicial, me examiné al punto de entender por qué se habian forjado una imagen de mí, aquellas dos personas que suelen ser del mismo círculo social y no otras con quienes comparto con mayor intensidad, y he aquí que he hallado una de las respuestas, y es que, los intereses que mueven cada uno de estos personajes son distintos en cada escenario. Y lo que es más, en ningún momento osé decirles cómo llevar su vida o peor, criticarla, fueron ellos mismos quienes dieron por sentado lo que en medio de suposiciones absurdas creyeron que yo pensaba de sus vidas. Y pues, debo confesar, que en los tiempos en que mi autoestima estaba condicionada por cómo me veían los demás también recurrí a esta práctica.

Añado a lo anterior que aquello de comparar la vida propia con la de los demás es una práctica dañina. Desde que decidí dejar de compararme e ir mi propio camino, he podido concetrarme más en las cosas y hoy, la torta ha dado la vuelta, es mi vida con la que se comparan, porque yo ya no me comparo por ninguna, y no, no es por altivez o vanidad, es por respeto a mí mismo y los otros. Solo puedo juzgar mi vida y hacerla más valedera conforme mi criterio así lo juzgue, con los demás, sencillamente no me nace ya.

Así que, liberé mi consciencia y me sentí liberado, finalmente estaba consciente de que no era mi responsabilidad el cómo se sientieran cuando yo confesaba cómo discurría mi vida, porque básicamente jamás juzgue sus vidas, tampoco les pedí que la compararan con la mia, y mucho menos les di elementos de valor para que al compararla tuvieran que sentirse inferiores. No es mi culpa que en medio de sus inseguridades reflejen en mí, lo que temen que otros piensen de ellos, cuando en verdad, sencillamente estoy para escuchar. Ya quemé mi etapa comparativa y ahora vivo a mi ritmo, y eso, es lo que puede hacerles creer a otros que me creo más que ellos, cuando en verdad ni reparo en mirar y comparar porque es un acto carente de sentido.

domingo, 29 de octubre de 2017

Otra confesión nocturna

Voy a contarles algo muy personal, cosa que no es muy común en este espacio pero que me parece relevante. Probablemente muchos de ustedes desconocen que poseo muy buena memoria para memorizar rostros y eventos particuales, algunos muy importantes y otros realmente tan escuetos y simples que solo son ruido en mi cabeza, pero los dejo allí, por la misma razón que no se botan las baratijas y cosas viejas "Por si acaso"

El día de hoy, estaba en la puerta del compromiso, dispuesto a presentar un examen en nombre de mi universidad y de algun modo saldar la magna deuda que tengo con ella. En medio del tugurio de jóvenes llenos de sueños, pereza, frío y expectativas, retomé mi hábito de reconocer personas de mi entorno. Antes, me había topado con un conocido cuyo caracter frívolo y sonrisa eterna son lo más cercano que conozco a una vibora. También estaban por allí un sujeto al que mi mejor amigo y yo llamamos orejas y tras un breve saludo cortás y lejano proseguimos a ver la puerta como una jauría perezosa y entumida. Aún así, hubo algo que destacó por detrás de él...

En un vistazo rápido me encontré con una sonrisa pura, que hacía muchos años no veía, y no miento al decir que es la sonrisa más perfecta que haya visto jamás. Incluso, me he tomado el trabajo de recordarla para que, llegado el momento, frente al ortodoncista, logremos algo similar. Pero ese no es el punto. Muchos recuerdos se desprendieron de sus telarañas y rodaron por ahí en mi mente. Recordé que a mis cuatro años él era mi mejor amigo, pero, ahora con la mente totalmente lúcida pude entender que él me gustaba, solo que en la ternura de la inocencia, tales sensaciones y percepciones aun careían de forma. Confirmé pues, que soy de esos casos en los que se nace gay y no se cincela, como muchos creen.

No quise saludar, la conformación del recuerdo debe mantenerse perenne y limpio. Me agradó saber que al igual que yo, se está formando y que no ha perdido encanto. Probablemente si nos volvemos a encontrar lo trate con el afecto que le guardo a los amigos lejanos, ya que del gusto solo queda la nostalgia y en este momento mi corazón anda raudo acompañado por alguien más, que le da un color a mi vida del que siento estaré orgulloso en el futuro.

A qué voy con todo esto. A que somos lo que somos; pero nos hacemos insconscientes para hacernos invisibles en las tinieblas para ser participes de ellas, ser uno con ellas, para no llamar su atención y que nos deje en paz.

sábado, 28 de octubre de 2017

Ángel

Tomaste mi mano y la estreché fuerte fuerte. No hubiera podido decirte que esta sería la última vez que nos veríamos porque yo tampoco tenía idea, pero de algun modo, siempre tuve la precaución de quererte muy fuerte en cada instante para no tener arrepentimientos por si me iba; y ahora que lo hago lentamente, añoro compartir un espacio más contigo. Quizá haberte amado aún más. Veo todo negro y me pregunto, si hay un camino cuando cierre los ojos y si lo hay, a dónde me llevará?

Solo pido que nos encontremos cuando todo esto acabe, que te quedes con lo bello y por qué no, con lo malo también. Yo te recuerdo como un todo. Preguntaré a donde vaya si te puedo cuidar en la lejanía,  aunque no me veas, me aseguraré de que me sientas, y si eso no basta, te estaré esperando me recuerdes o no. Solo... No olvides que te quiero...

viernes, 27 de octubre de 2017

Cuando se nos va el bus.

Cuando lo vió, Adrián se sintió compungido por no hallarse a la altura. El muchacho estaba sentado en un bordillo de un saliente debajo de un edificio de ladrillos colorados.

De brazos fuertes y velludos, piel blanca apenas salpicada por lunares coquetos; el joven observado leía un libro viejo, y eso le daba un aspecto interesante, sin mencionar que de vez en vez se mordía el labio inferior de manera provocativa inconscientemente. Mientras, Adrián, inseguro con su sudadera, pensando que la barba le picaba y que lo gorditos como él no tienen oportunidad en el mundo, dejó ir al muchacho con las palabras en la boca. Y el otro que por andar leyendo no lo vio; ya que, de haberlo visto, le habría hablado, pues Adrían era del gusto de él. El joven se subió en el siguiente bus azul y Adrián chamuscado por una ira flameante de sentirse poca cosa, por sentirse ignorado, por su cobardía, se rehusó a tomar el mismo bus a pesar de que le servía.

Y es así, que en un vaivén del destino, nos puede llegar una oportunidad y también se nos puede ir, por cobardía, por impulsividad, o por ignorancia.

martes, 24 de octubre de 2017

Dos

- Mírame
- Dime
- No, mírame
- Ya
- ...
- ¿Qué pasa?
- ¿Qué pasaría si te doy un beso?
- ¿Para qué quieres saber eso?
- Porque voy a hacerlo
- No te atreverías
- ¿Por qué no?
- Deja de jugar conmigo
- ¿Jugamos?
- ¡Dejame en paz!
- ¡Ves cómo no me estás viendo!
- Pero si te estoy mirando ahora mismo
- No con los ojos, deja de decir estupideces. Con el corazón
- ¿Que quieres decir?
- ...
- ...
- ¿Ahora si me ves?
- ...
- ...
- Siempre te vi, pero me cegué por si tu no me veías
- Solo sabes decir tonterías, jajajaja.
- ¡Cállame con otros de esos!
- ...

martes, 3 de octubre de 2017

La pitonisa

La primera carta ta hablará del amor. La segunda del dinero. La tercera de la salud. La cuarta sobre tu porvenir. - Exhaló la pitonisa Barbara, sentada con las piernas curzadas mientras sonaba  Hector Lavoe de fondo. El olor a cigarrillo y marihuana era dificil de discernir y Emilia comenzaba a marearse y se preguntaba si todo ese olor no sería lo que le haría a la gente creer en ese tipo de patrañas y no los poderes reales de una vidente.

La mujer de pelo rizado, largo y negro, menuda pero sensual barajó el mazo una ultima vez y miró a Emilia mirándola a los ojos evaluando qué más podría saber de ella. Toma - Le pasó el maso con la mano en la que llevaba el cigarillo piel roja.  Emilia la tomó con perspicacia y también la barajó para evaluar la cara de Barbara, que ni se inmutó al respecto. Por el contrario sonrió.

Emilia, sacó la primera carta, la segunda, la tercera y así, hasta completar  el juego según el orden de colocación que le habia indicado Bárbara en un mantel colorido pero falto de estética en el centro de mesa. Las volteó según las indicaciones de la pitonisa y observó atentamente cada una a medida que las giraba.

- Voltea la tercera. La de la salud - Dijo la mujer langaruta. Emilia abedecio - Observa, salió el caliz y dos ángeles - Dijo con el seño fruncido.
- ¿Qué significa? - Inquirió Emilia
- Linda, significa que tendrás una crisis de salud muy pronto, pero no te preocupes, no será realmente algo de qué preocuparse. El cáliz, tontamente se cree que es para celebrar. No lo es, se usaba antes de ir a una guerra. Los ángeles representan tu fé. La cual no debe flaquear. Toma la segunda carta.

Emilia prosiguió. La muerte se veía en la carta. Interesante - Dijo Bárbara botando el humo a un lado - Mira, la muerte es un nuevo ciclo, probablemente se trate de un nuevo empleo.
- Ojalá - Agregó Emilia - Ya estoy como tan cansada de lo mismo ¿Usted no le pasa? ¿No se cansa de andarle leyendo la suerte a todos?
- No, mira que no, linda. Es que cada suerte es diferente, este trabajo es muy dinámico ¿Entiendes? Y pues, para qué, pero no me estoy jodiendo en una oficina, acá soy libre. Las putas que viven arriba me cuentan sus cosas, y pues en una oficina todas son una puritanas de mierda, ay no. Acá estoy bien, mira, puedo hasta fumar. Como sea, toma la siguiente.
- Es esta - Sentenció Emilia dejando caer la cuarta carta. Era la serpiente en llamas boca abajo.
- Esto si a no me gustó. - Dijo apresurada Barbara tomando la carta entre sus manos para verla mas de cerca, como si la carta de pronto le pudiera informar de algo más.
- ¿Por qué? ¿Qué dice?
- Dice que vas a sufrir una traición de alguien muy cercano. Las serpientes siempre indican intriga, pero que esté en llamas significa que es un rencor del pasado lo que la impulsa. Creo que se trata de una traición por el hecho de que está boca abajo, pues es algo que no se ve venir, por verse todo al revés ¿ Me comprendes?
- ¡Ay no! Horrible - Dijo Emilia fingiendo para sus adentros
- Yo tomaré la primera, la del amor. No es que siempre sea asi. Es que me gusta, como para darle drama - Río entre dientes la pitoniza. - La ¿QUÉ ES ESTO? - Gritó la mujer.
- ¿Otra traición? - Instó Emilia
- No, no...la carta en blanco... bueno... significa paz. - Dudó la pitoniza algo confundida - Es todo, linda. ¿Algo que quieras preguntar?
- No, muchas gracias - Emilia tomó su mano y la apretó con fuerza. - Ya me dió todas las respuestas que buscaba.

La pitonisa despedió a Emilia todavía algo consternada por el reciente evento de la carta blanca. Seguramente en su visión no se percató que fue una carta dejada a proposito por Emilia, que iba por la calle muy feliz mientras tachaba de su lista mental el hecho de descubrir que la adivinación no era más que un embauque.

La muchacha, bastante satisfecha por saber que habia dejado en evidencia a la charlatana se dirigía ahora a hacer lo mismo en la iglesia que había visto de camino al consultorio de Bárbara. Definitivamente iba convencerse que realmente no existía el más allá, así como logró demostrarse a sí misma que no existe un destino gracias al Tarot.

Desde que había estado desauciada y al hallarse sin tiempo de buscar una fe de qué agarrarse; Emilia había decidido  desmentir todas las creencias y darse cuenta que lo valioso era el presente y la animaba saberse que aunque no tenía tiempo, hacia algo divertido por ella misma, ella misma era su luz y su verdad, desenmascarando charlatanes. Nunca, como en ningun momento se había sentido más viva, con la adrenalina al cuello de saber que en cualquier momento podría hallarse de pronto con la verdad absoluta de las cosas, o por el contrario darse ella misma la razon por siempre. De cualquier modo salía ganando ella.

Atravesó la calle y entró a la iglesia, fría y solemne.
¿Padre, puedo confesarme? - Saludó aprovechando que no había nadie "Aquí voy de nuevo" se dijo a sí misma.





lunes, 2 de octubre de 2017

La historia de Papá y mamá

-Ejem! - Se aclaró la garganta la menuda niña ante su salón, parada frente al pizarrón y con las manos temblando leyó su escrito a su clase con un hilo de voz.

"Mi papá y mi mamá se conocieron cuando ella era muy pequeña, no tanto como yo. Según me dice ella ya tenia edad para casarse, incluso, estaba comprometida con un leñador.

Mi mamá todos los días iba a visitar a mi bisabuela abuela porque estaba enferma, la pobre sufría de desvaríos. Que en paz descanse la abuelita... Cada semana el Doctor Gustav la medicaba y la dejaba acostada en su cabaña al final del bosque, ese que queda subiendo la colina. El Doctor Gustav, o sea mi papi, era un hombre majito y peludo, cuando me saluda de beso, su barba me pica. Como pueden ver, heredé sus cejas pobladas.

Mi abuela habia dejado a mi bisabuela en la colina, porque la bisabuela tenía la terrible costumbre de levantarse la falda y decir que podía volar, pero como no podía descuidarla mi mamá la vistiaba todos los días y le hacia compañia hasta la tarde, de vez en cuando pasaba la noche con ella, sobre todo en los días de lluvia o de luna llena. Mi mamá me decía que a ambas les gustaba mirar la luna.

Un día mi mamá y mi papá, el doctor Gustav se encontraron en la casa de mi abuela y desde entonces, se comenzaron a gustar. Mi mamá siempre llevaba viandas de más para compartirle al Doctor, quien cada día se iba enamorando más de mi mamá. Un día, mi mamá decidió hacer vela con la bisabuela e invitó al doctor a cenar. ´

Lo que ella nunca pensó, fue que el Señor Patrick, quien era su prometido la estaba siguiendo desde hacía tiempo atrás y presentía que mi mamá y mi papá se gustaban. Así que esa misma noche decidió hacer vela con ellos ocultandose entre los árboles de cedro que daban al patio de la cabaña de la colina.

Por desgracia, mi papá se puso muy nervioso con la cena y equivocó el medicamento de mi abuela y todo fue una confusión. Ella, en medio de su locura confundió a mi papá con un lobo y comenzó a dar gritos de auxilio, que el señor Patrick malentendío terriblemente y entrando a la cabaña, estaba dispuesto a matar a mi papá. Desde luego el impacto de ver semejante escena hizo que mi bisabuela se desmayara. Mientras mi mamá defendía a mi papá de los feroces ataques del leñador.

Finalmente, el Señor Patrick entendió que mi papá, el Doctor Gustav y mi mamá no podrían ser felices si estaban separados... Decidió hacerse a un lado. Y miren que al final fue muy bueno, porque se casó con Carla, la posadera y miren cuantos hijos ya llevan. Por su parte mi abuela que ni recordaba el nombre de mi mamá se puso a contar la historia de "caperucita roja", pero no, todo fue producto de su demencia.

Pero dadas las cosas al final en el pueblo y aún más allá, a mi mamá la conocen como caperucita roja, y a mi papá como el lobo, ambos, al tenerme, decidieron llamarme..."

- Muchas gracias, pequeña, vuelve a tu lugar, nos gustó mucho tu historia - Repuso la profesora, interrumpiendo el relato.

domingo, 1 de octubre de 2017

El mañanero

Su mano va subiendo por mis piernas, finjo dormir, sin queja y sin murmullo. El tórax marca un ritmo engañoso, pero él continua su ascenso y siento su mirada pícara recorrerme por debajo de las sábanas, su respiración se entrecorta, evidentemente no me lo va a poner fácil... Mi respiración está por cortarse también...

Se detiene y siento su cálida respiración cada vez más cerca llegando hasta mi oreja. Tiemblo. Me descubre. Me besa en el lóbulo de la oreja desde atrás. De pronto la mano que bajaba hace rato me invade en la entrepierna y me hace confesar en silencio que ya no duermo, mi humedad es su cómplice, su prueba reina. Marca  su intención con un vaivén de muñeca sobre mi ombligo...

Me acerca  a sus caderas y comienza un viaje sin retorno... Los buenos días han llegado.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Carlitos y el caracol

Un día la tata llevó a Carlitos al parque. Todos los días después de la siesta de la tarde, la Tata sacaba a carlitos con su gran sombrilla, su chal y su loncherita de animales. A Carlitos le gustaban mucho los animales, siempre que podía veía los documentales aun sin entender algo, solo para ver al leopardo correr, a las aves volar y al tiburon acelerar como un torpedo. Carlitos se tapaba los ojos cuando el león atrapaba a la cebra o cuando el cocodrilo aparecía, no quería tener pesadillas y por eso se ocultaba detrás de la tata en la cocina  cuando eso pasaba. "¡Cómo serás de bobito, mijito!" le decía la tata mientras le servía un poco de lo que preparaba para que Carlitos se olvidara de lo que había visto.

El día era soleado así que anduvieron juntos debajo de la sombrilla, Carlitos estaba mirando a su alrededor para ver si había mas niños para jugar. De pronto, la tata, se detuvo e hizo detener su marcha a Carlitos

- Por qué nos detenemos Tata? - Preguntó Carlitos impaciente
- Mira tus pies mijito. Casi pisas al señor Caracol. - Repuso la Tata pausadamente, mientras su nieto miraba a la babosa con caparazón roto
- ¡Mira Tata! Tiene su casa rompida. - Exclamo con angustia Carlitos pensando que él había sido quien había hecho el daño.
- No te preocupes - Añadió la abuelita de Carlitos adivinando su pensamiento - A los caracoles a veces les pasa eso, pero ellos se curan si no es muy grave y pues mira que no es el caso. En un tiempo estará mejor
- Pero acá lo van a pisar otros niños, Tata - Dijo suplicante Carlitos - ¿Podemos llevarlo a otro lugar?
- No podemos - Dijo la abuelita con paciencia - Algunos caracoles son venenosos, tenemos que dejarlo ahí. La madre naturaleza es muy sabia, si ella quiere que el caracol se salve ya lo veremos.


Durante toda la semana Carlitos monitoreo el avance del caracol cada una de las tardes después de la siesta. Se sentía como uno de esos exploradores de la televisión. Incluso, llevaba un cuadernillo de notas hechas garabato para registrar todo lo que veía del caracol. Para su paz, el caracol alcanzó a a atravesar el parque al cabo de semana y media y para cuando llegó a la hiedra que escalaba el muro cerca de los columpios. En esos momentos su caparazón ya estaba en perfectas condiciones. Carlitos decidió entonces ser un "investigador de los animales" y saber tanto como sabía la Tata.





viernes, 29 de septiembre de 2017

Mi primera galeria de Arte

Inicialmente iba a hacer de esto una crónica de esas que todos los columnistas de medio pelo hace, como narrandole a un diario con sátiras y comentarios zapados a modos de plató de televisión. Me gusta salirme de los esquemas, por eso les voy a narrar tratando de hacerme a un lado de ése paradigma.

La cita fue en la sede de Casatinta, acá en Bogotá. Para muchos, puede resultar una sorpresa que yo me entere de este tipo de eventos, pero bueno, tengo mis métodos. Iba con mucha expectativa, me preguntaba si allí estaría el artista, seguro no, pensaba para mis adentros, habría muchas preguntas, si yo fuera artista trataria de evitar al público; no solo por respeto a la crítica, sino para no entorpecer el disfrute de los mismos, o bien, para mantener mi paz y ya.

Las intalaciones eran hermosas sin lugar a dudas, un mercurio llevando una canasta de víveres fue la adpatación perfecta de que la cultura no puede restringirse a un solo escenario y tiempo. El recibidor estaba con varios estantes repletos de productos colombianos, eso me llenó de orgullo. Libretas, cartucheras, monederos, cuadernillos, agendas, organizadores, etc.

Debo reconocer que al comienzo pensé que solo sería una feria y ya, pero conforme pasaba el tiempo las cosas mejoraban, de pronto la mesa vacia que estaba al costado de la entrada tenía muchos vasos de vino, el fondo ya era un lugar de comidas y finalmente la galeria se abrió.

Habia un mensaje explicativo con el fin de la obra (si es que así se le llama, porque dudo que el arte tenga un fin que no sea él mismo, pero ese es un debate que no me compete a mí, y menos a este blog en general)
 Fuente propia - PALACIO DE LA MEMORIA, CASATINTA 2017

Para los ignorantes como yo (Que no es pecado, por supuesto) y desconocen quién es el artista, les comento, que es el director de CASATINTA, el lugar que nos acogió para dar muestra de la obra y que en general es un espacio destinado a la cultura y el arte. Pero, volviendo al punto parcial del párrafo. Jose Rosero es un ilustrador de la Universidad Javeriana que dedicó cuatro años de su vida a ofrecernos esa galeria de manera gratuita. Sinceramente, si no tuviera sueldo de estudiante, me gustaría quedarme con algunas de sus pinturas, con alguno de sus mágicos jardines.

Si están en Bogotá, les recomiendo ir, la exposición estará disponible hasta el 23 de Octubre en CASATINTA. Es un lugar que ofrece más que las pinturas de las que ya hablé. Para la muestra dos fotografía que tomé.

 Fuente propia - PALACIO DE LA MEMORIA, CASATINTA 2017
 
 Fuente propia - PALACIO DE LA MEMORIA, CASATINTA 2017


Por cierto, no me pagan por hacer publicidad. Me gustó la galeria, es todo. Pero bueno, volvamos a la galería precisamente. Los espacios era cómodos, era como un museo ambulante, el espacio es mágico, porque uno sabe que solo se tiene ahora, en el presente, no como un museo que aunque sea itinerante, al recorrelo, se sienten las raices de su asentamiento. También me sorprendió cada uno de los asistentes, con sus apariencas estrambóticas y seguras. Si bien, eso no es garantía de ser artista, si me sentí rodeado de personas valientes, que no temen enorgullecerse de su creativdad y eso sí, me maravilló.

Las ilustraciones eroticas dentro de los vasos colgantes, como si la intención del artista fuera decir que el sexo es un secreto a voces, los autorretratos que pocos apreciaban lo suficiente a mi parecer... Bueno, sobra decir que quedé fascinado con lo que viví, y que, de poderlo repetir lo haría sin dudar. 

jueves, 28 de septiembre de 2017

Anuncio Parroquial 1.0

Hoy iba a escribir sobre mis aspiraciones para ser escritor e ilustrador de cuentos infantiles, quería escribir sobre lo nutritiva que me resultó la visita a la galería de Arte de esta noche, pero no. Me hallo decepcionado, y éste es mi escape, disculparán ustedes a su redactor.

En algún tiempo me mantuve tan apartado de toda vanalidad amorosa, tan renuente a ser partícipe de los intrincados andares de una relación. Sin embargo, y como todos, resulté envuelto en algo maravilloso y letal. No me arrepiento, desde luego que no. Pero si quiero corregirme, darme un lugar aparte, que mi tranquilidad, mis metas y mis propósitos no dependan de nadie más

Hoy, me decido, así como me decidí hace tiempo dejar atrás tantas dependecias, a objetos, personas y demás. Claro, no todo puedo hacerlo solo, pero sí voy a tomarme un espacio, un retiro al menos parcial, de todos y todo. No digo con esto, abandonar el blog, todo lo contrario, esto hace parte de quien soy, es un apoyo para estos momentos.


FIN DEL COMUNICADO PARROQUIAL
Mañana les cuento cómo fue la experiencia en mi primera galería de arte.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Los determinantes propios del Chao.

La gota que cae
La ira que se desborda
La solemnidad que se apropia
La indiferencia que repercute
La soledad que saluda
La firmeza del caracter...

El ruido sordo de una mano hondeante
El bufido del aburrimiento
El vacío que se avecina
El momento antes dé
El saludo frío y escueto
El murmullo del alama inquieta...

Lo que se calla
Lo que se grita
Lo que se infiere
Lo querido
Lo odiado
Lo que se extraña...

Las vanalidades
Las decisiones precipitadas
Las anheladas visitas
Las miradas inexistentes
Las olvidadas rutinas
Las irrespetuosas reclamaciones...

Los recuerdos laserados
Los sentimientos encontrados
Los tibios momentos
Los frios ojos del futuro
Los corazones lejanos
Los descuidos...


martes, 26 de septiembre de 2017

El cuervo Dorado - Capitulo 1B - Parte 1

La brisa del mar hacía ondear mis faldas mientras dejaba atrás el puerto. Había emprendido el viaje al Nuevo mundo, el mundo despertado. De manera intuitiva me apoyaba en mi paraguas, muy probablemente no lo necesitaría en altamar pero era el legado de mi familia, y en esta importante misión no podría prescindir de él. Era una madrugada sin tormenta, pero no podía confiarme, estaba ante lo desconocido, y si bien, no era la primera vez que me confrontaba a mi misma, la responsabilidad que pesaba sobre mis hombros lo hacía distinto todo esta vez.

Atendí a los otros siete barcos enormes que estaban a mi alrededor, sus velas eran iguales de enormes a las que poseía mi galera, y estaban a buen recaudo, cada uno con cuatro barcos de guerra más pequeños guardando cada costado. Eran todos de madera pulida, de mastiles que se perdían en la inmensidad y de que de no ser por las velas se perderían en la infinidad, no quise pensar en el encargado de la vigilancia en el carajo. En un desperdicio, pensé, sin embargo, agradeci que la Federación se hiciera cargo de estos pormenores, la familia no gastaría el dinero de este modo, no en algo tan ostentoso como unos barcos así. Me pregunté: ¿Qué pasaría con todos aquellos que van en las otras galeras, en los barcos? Resultaba evidente que no todos sobreviviríamos, y aun así, se les veía muy orgullosos, ¿Acaso no tendrían tanto miedo como yo?

El sol se asomó y un viento impulsado por lo vigadores hizo comenzar a andar los barcos. Siempre me sorprendió la labor de esos hombres; esposados con cadenas y grilletes, desterrados por crímenes y recogidos de la calle, eran destinados a girar las manivelas que por medio de enredados mecanismos hacían que  fuertes vientos salieran de unas vigas que decoraban los puertos disparando chorros de aire que desencayaban a los barcos. Para esta ocasión por motivo de ser una ceremonia especial usaron a todos los vigadores de cada Federación. El impulso fue tal solo atiné a agarrarme de un costado del barco para no resbalar por la cubierta. Estaba en camino, y si bien, la misión no era llegar de primera al puerto torcaza sino a salvo, no había tiempo qué perder, así que en cuanto pude me incorporé y comencé a monitorearlo todo, no iba a permitirme ningún fallo. No esta vez.

lunes, 25 de septiembre de 2017

La fábula del Lápiz - La vida y las cosas II

Nació como muchos otros, siendo un cualquiera en un mundo de posibilidades aunque fuera exactamente a sus miles de hermanos e igual a todas las generaciones anteriores y las venideras. Era de un color amarillo tostado y a sus pies dejaba una marca que iba de lo fino y potente a lo grueso y difuminado. Su cabeza era una masa compacta de de vez en cuando  corregía los tropiezos de su andar.

Permaneció en múltiples lugares oscuros, fríos, en movimiento, hasta que dió con otros hermanos suyos y fueron colocados muy juntos en un estuche transparente en lo que parecía un almacén. A diario se asomaba por los costados para encontrarse con marcadores, esferos, correctoes y demás; esperando el momento en que por fin podría salir de allí. Eventualmente su espera dió sus frutos y uncomprador lo tomó y a un montón de vecinos y los llevó en una bolsa, todo fue un caos...

Para cuando se halló de nuevo porfin estático, ya no estaba en un almacén. "¡Hurra! He sido ascendido a oficinista" pensó el lápiz cuando se halló en una blanca mesa con vista a la ciudad, rodeado de humanos de traje elegante, lustrozos zapatos, aliento de café y perfumes invasivos. Agradecido por su buena fortuna agradeció no haber tenido que ser un lápiz de colegio, de esos que según la leyenda se decía, eran mordido por los niños, o raspado por los padres para tatuar nombre, e incluso roto o perdido. Mayor sería su sorpresa al notar que de cualquier manera no podría escapar de su destino pues un sacapunta electrico le aguardaba.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Él

Nadie me dijo que iba a disfrutar en algún momento algo como esto, en otro tiempo no lo hubiera creído, pero ahora mis estándares han cambiado y todo ha sido por él.

Cuando él toca mis manos con las suyas, su tibieza me contagia y tiemblo porque mi vulnerabilidad se hace añicos de un modo extraño y me siento seguro. Su olor a cigarrillo se mete entre mis poros y como un éxtasis difuso me acoge la más extraña excitación, ese vicio que me empuja a besar esos labios carnosos y pulcros que no son otra cosa que un bocado de gloria.

él no es más alto que yo, pero hemos ideado una forma en la que quepo en sus brazos y me arropa con su fuerza, allí su esencia es mia y su estepritoso dormir mi arrullo. Pocos podrían apreciar lo que me encanta de él, incluso él se hace reacio a creerme que sus detalles bruscos y de pocos modos hacen parte del compendio de cosas que me enamoran, me hacen darle una identidad que espero nadie más descubra.

Solo a él, le permito que se me acerque así, porque solo él, es él.

jueves, 21 de septiembre de 2017

Un pie afuera

Este corto experimento comienza a dar sus frutos de manera imprevista, y por experimento, me refiero al blog mismo. De algún modo cuando lo empecé, lo ideé como un escape a tantos pensamientos y como un canal para encausar ideas; si bien, funcionó, es de recalcar que también ha sabido empujarme de mi zona de confort y me ha hecho corregir ciertas anomalías que presentaba a la hora de escribir. Ha ido despertando mi consciencia redactora (¡Eh! Cuidado, que digo redactora y no escritora, porque aun me queda mucho por recorrer). Poco a poco he ido sintiendome con la necesidad de crecer en cuando a las letras, no escribir por escribir, tener un método, una razón, un propósito y un medio más pulido. Por esto he venido pensando en una especie de método que me permita permear ideas y poder escribir de una manera más astuta: No mostrando todas las ideas como si se tratara de un juego de parqués donde los dados son la evidencia más grande de lo que uno podría hacer; sino más bien, como un juego de cartas cualquiera, donde lo inesperado puede suceder en cualquier turno, en cualquier mano.

A mis continuos lectores, gracias, a diario veo que mis entradas tienen lecturas fijas y me llena de alegría saber que hay quienes se toman la molestia de sacar de su tiempo para leerme, es un honor realmente. Este mensaje es para asegurarles que planeo continuar con este proyecto y serán ustedes los que dictaminen si estoy mejorando o no.

Suyo
Fenrir Plateado.

lunes, 18 de septiembre de 2017

El Cuervo Dorado - Capitulo 1 - Parte 1

La Chica del Sombrero

¿En dónde estoy? ¿Es el mar? No veo claramente, apenas puedo respirar ¿Quiés es ella? Todo se oscurece, me hundo, me hundo. No entiendo ¿Por qué ella se hunde para arriba? ¿Necesitas ayuda?

Me desperté inquieto por aquél sueño. No era la primera vez que soñaba con ella, es más, habia llevado toda mi vida soñando con ella. Por supuesto, no es algo que sucediera todos los días, era más bien algo esporádico incluso, especial. Aquella chica... La rubia...

Pasado el impacto del sueño, me dispuse a alistarme, si bien, tenía al menos quince minutos más de sueño antes que tuviera que ir a trabajar, no quería correr el riesgo de quedarme dormido y no despertarme luego. Nunca le conté a nadie sobre mis sueño con la rubia, desde siempre fui muy tímido y no era mi estilo andar comentando trivialidades y menos en Bogotá, donde vivía solo. O bueno, no realmente solo, compartía apartamento con dos personas más: Natalia y Rubén. Natalia era una estudiante de la Universidad Nacional que estudiaba Química Farmacéutica y venía de Pereira, era una trigueña audáz y alegre, sus papás le ayudaban con la manutención; Por su parte, Rubén era un profesor de educación física de un colegio cercano en Chapinero, apenas se había graduado y era su primer empleo, él en verdad era una molestia los fines de semana porque junto con Natalia no teníamos idea de a qué horas llegaría o qué tan ebrio entraría por la puerta.

Miré el reloj, ya eran las cuatro y cincuenta de la mañana. Yo ya estaba preparando unos huevos para mí, y algo de café para los chicos, tenía al menos hasta las 6 para dejar todo listo. La siguiente en despertar era Natalia. - ¡Buenísimos días, Jorge! - Me saludó mientras corría para el baño tan traviesa como una gata llevando su toalla para bañarse. Su silueta era bien estilizada pese a ser de escasa estatura. - Hola Nata - Respondí mientras terminaba de limpiar la cocina en tanto terminaba la preparación. Ella ya vivía acá cuando me mudé hace un año y medio, y algunas veces me ha invitado de rumba con sus amigos de la Nacional. Me parece sorprendente que pese a que la mayoría de su grupo de amigos fuman marihuana, ella no lo haga. Recuerdo que una vez me dijo: Uy no, mijo, yo si tendría que estar muy llevada en la vida para comenzar a meter mierdas a estas alturas. Lo mio es más bien la cerveza, tu ya sabes Georg. Y no, mira, ¡Qué boleta uno andar oliendo a pisquero y los ojos rojos! Lo que pasa es que el parche es chévere y no te niego que es super divertido verlos así todos trabaditos, da como ternura, pero hasta ahí. No mijo, es que ni ácidos, no, no qué tal uno quede todo loco y encarretado en la vaina.

Salió ella y yo entré a bañarme para ir al trabajo. Tampoco es que llevara mucho afán, afortunadamente no me correspondía hoy abrir la tienda hoy. Yo trabajaba en una tienda de decoración por la 53 ahi entre la Nacional y la Caracas. Me despedí de Natalia y alcancé a saludar brevemente a Ruben.


viernes, 15 de septiembre de 2017

Carlitos vs El mundo - 1. Carlitos y sus moquitos

Había una vez un niño, un niño cualquiera, un niño como tú, un niño como yo, un niño como lo fue papá.

El niño se llamaba Carlitos y a veces se le salían los moquitos. Cuando estornudaba Carlitos se estremecía y un estruendoso "Achis!" sacaba todos sus moquitos. Él no se explicaba por qué todos se espataban cuando le colgaban sus moquitos y rápido traían el papel higienico para limpiarlo.¡Dios mio! - Gritaba mamá Claudia cuando sucedía el estornudo terrible. - ¡Mira como te volviste Carlitos!. Eso, sin mencionar la cara de asco de la Tata María, que cogía el reverso de la camiseta de Carlitos y hasta que el niño no estuviera limpio no dejaba las muecas.

Un día Carlitos decidió espiar a la Tata a ver si ella no tenía moquitos y se hizo detrás de su mecedora; acurrucadito y tapándose la boca para no hacer ruido. Esperó y esperó hasta que pasó, la Tata estornudó. Pero no hubo moquitos, la Tata se tapo la nariz  la boca con las manos. Así que Carlitos decidió que así haría la próxima vez. 

Al otro día en el Jardín, Carlitos supo que habia llegado su gran momento y estornudo en sus manitas, pero las sintió pegajosas y acabó por enseñárselas a la profe Natalia que sorprendida lo felicitó: Muy bien Carlitos, fue un buen intento. Ven vamos a limpiarte.

El pequeño Carlitos se sintió feliz con su triunfo, sentía que estaba cerca de saber como solucionar su problema con los moquitos. Asi que decidió espiar a su hermano mayor Julian a ver cómo estornudaba él. Julian tenía 10 años que eran como muchos muchos para Carlitos que solo sabía contar  hasta tres. Y se hizió Carlitos  en el comedor donde Julian hacia tareas a dibujar esperando cuando su hermano estornudara. Y lo hizo. Lo hizo muy duro, y no se tapó la cara. Pero ningún moquito salió. Carlitos estaba sorprendido.

Pensó y pensó, y pensó de nuevo por si las mocas, pero no entendía como las personas podian estornudar de tantas formas, quizá habían ocho formas de estornudar quizá fuera más, muchás más, hasta diez!Entonces decidió que lo mejor era no respirar cuando viniera el estornudo, ya no quería más moquitos, siempre los grandes le lastimaban su nariz para dejarsela limpia y a él no le gustaba, y así lo hizo.

¡Santo Remedio! Pensó Carlitos cuando estornudo y no salieron sus mocos de la nariz al estornudar. Eso sí, evito hacer tanto ruido como su hermano o taparse mucho como la Tata.


jueves, 14 de septiembre de 2017

Repercusiones de la pobreza en la Visión del Estado hacia la ruralidad



Por: Daniel Rincón Barrera


El mundo desde la aparición de nuevas tecnologías como la internet ha pretendido facilitar la interconexión entre naciones dentro de lo que se conoce como el proceso de globalización. Dicho proceso recoge las políticas, tecnologías y comercios, y los pone a disposición  de los distintos países de tal manera que la interrelación entre los mismos a través de tratados, cumbres y demás medios de participación fortalecen las falencias que cada país posee y en el proceso generan ganancias para los países asociados entre sí, teóricamente hablando.

Es entonces cuando los países entran a ser parte un certamen de competitividad que en aras de mejorar las condiciones y capacidades de cada nación también lo somete a una condición de estrés en busca de esa mejora, para no quedarse al final de la lista de países y así pueda seguir haciendo parte de las dinámicas de carácter global. Por tanto, una de las características que más relevancia tiene en la competitividad entre países es la capacidad económica y el músculo comercial que puede lograr un país.

Dicha  capacidad económica y comercial involucra aspectos internos de la nación, como la capacidad productiva, la solidez en la economía, la gestión gubernamental, etc. Aspectos que se hacen visibles al mundo por medio de la cantidad de exportaciones e importaciones que realiza; que no es más que la manera en la que un país hace intercambio de bienes y servicios con sus iguales. No obstante, la sensibilidad que involucra depende exclusivamente de las políticas internas de la nación y de cómo gestione los recursos productivos y logísticos para la participación en un mercado de los productos que puede ofrecer para un intercambio sólido.

Colombia en particular no destaca como un país con gran capacidad comercial a nivel internacional pese al gran potencial en muchos campos como es bien sabido gracias a la riqueza que posee. Esto obedece a múltiples razones que no tiene pertenencia entrar a nombrar en detalle. No obstante, dentro del nuevo marco para la paz, el tema del sector rural entra a desempeñar un papel importante que es desaprovechado dado que la pobreza en la visión por parte del gobierno hacia la potencialidad que ofrece el sector rural es insuficiente para superar los rezagos en materia de competitividad comercial dentro del mercado global.

Para entender mejor la manera en que los procesos de globalización se relacionan con el sector rural a través de la logística es importante entender el estado actual del mercado en el cual participa Colombia: Colombia es un país donde sus exportaciones así como la de muchos países en vías de desarrollo corresponden a materias primas y las importaciones a productos procesados a partir de las mismas materias primas. No obstante, si bien no hay un desbalance muy marcado entre una actividad y otra, si llama la atención que las exportaciones sigan siendo menores a las importaciones pese a que en Colombia la capacidad de producción de materias primas es considerable. Según una publicación virtual del Instituto Nacional de Contadores Públicos, durante el primer trimestre del presente año las exportaciones ya van por los US $8.611,09 millones mientras las importaciones están evaluadas en US$11.351 millones. Lo realmente preocupante de esto es la tendencia que se menciona en la misma publicación, donde el crecimiento para las exportaciones se  estima en poco más del 7%  mientras que para las importaciones es del 16,2%, que leyendo entre líneas puede entenderse como que Colombia comienza a cansarse del ritmo de crecimiento y su sector productivo lo está sintiendo. Resulta inquietante que conforme pase el tiempo la brecha tienda a seguir creciendo pese a los intereses políticos por hacer de Colombia más abierta al mercado mundial.

Pero en sí cuál es la situación de Colombia con respecto al mundo en cuanto a comercialización; la tabla 1 muestra claramente cómo ha sido su paso desde el 2015 hasta el 2017 en aspectos como el comercio internacional ascendiendo lentamente desde el puesto 60 hasta el puesto 55 dentro de 63 países evaluados. Esta mejora se entiende si se tienen en cuenta los tratados de libre comercio que han venido gestándose desde tiempos más recientes como el gestado desde MERCOSUR para comercializar con Argentina. Pese a ello, la inversión internacional no se ha visto totalmente beneficiada como se muestra en el descenso del 14.8% entre los años 2015  y 2016. Se espera que tras la firma de los acuerdos de paz se mejore este aspecto como se evidencia en la recuperación para el año 2017, que deja ver que Colombia puede recuperarse agresivamente de estos descensos; aunque también podría dar para pensar que aún es considerado un lugar prematuro para inversiones serias, por lo que podría seguir variando en subidas y bajadas en el escalafón de países en los cuales se pueda invertir.

Como se mencionó antes, Colombia está abriéndose paso al mercado mundial por medio de tratados de libre comercio, algunos de los más mencionados para citar algún ejemplo con el de Estados Unidos y China, potencias mundiales que facilitan intercambios económicos pero que a Colombia podrían traerle dolores de cabeza. Actualmente, tras la llegada de Trump al poder, las tensiones que ello implica no se han hecho esperar, la renegociación que se está llevando a cabo por iniciativa estadounidense con sus asociados comerciales en busca de sanear el déficit comercial con cada uno de ellos y la tentativa del mismo presidente de los Estados Unidos por proteger al campesino estadounidense ponen en discusión una próxima discusión sobre el TLC con Colombia, sin embargo, tomando del artículo “La desbalanceada posición de Colombia para renegociar un TLC con EE. UU.” (El Tiempo, Agosto 27 de 2017) dice:    “Actualmente Colombia representa apenas el 0,8 % del comercio de Estados Unidos, con una balanza comercial ligeramente negativa”, eso sin mencionar que los impactos ya se sienten en mercados como el Arroz, donde la intrusión del mercado Anglo ya alertó al país sobre las inequidades entre los mercados, en declaraciones a El Tiempo en el artículo      “Llega a Colombia arroz en cáscara de Estados Unidos” (El Tiempo, Agosto 24 de 2017) El gerente de Fedearroz mencionó: “No hay un mayor cupo”. Esto en medio de una crisis en el sector arrocero, donde el gobierno ha incumplido con los pagos prometidos (60 millones de pesos) para los arroceros que han sembrado luego del 24 de Agosto del año en curso.

Tales situaciones dejan al descubierto el estado de abandono que se tiene en el sector rural, que lejos de ser una máquina productora de materias primas es una superviviente del olvido del Estado. Pero bien no podría pensarse en eso como olvido sino como una deficiente aspiración para lo rural. En el Plan de Desarrollo 2014 – 2018 se establecen los lineamientos para el campo, destacando a grandes rasgos el intento por emerger este sector de la pobreza impulsando la competitividad mediante provisión de bienes y servicios que permitan hacer actividades agropecuarias, así como la mejora en las condiciones de vida, mejorando la vivienda, el saneamiento, etc. Todo esto con el fin de cerrar las brechas urbano-rurales.

Resulta irónico que por una parte exista un interés por abrirse campo en un mercado para el cual el país no está preparado porque su sector rural está en un estado de abandono, pero que por el otro lado apenas se pretenda cerrar la brecha entre lo urbano y lo rural, como si solo bastara eso para ser competitivos.

Cabe mencionar que éste Plan de Desarrollo no contemplaba un escenario de paz, por lo que las condiciones nacionales ahora son diferentes, con un territorio más unificado, con menor incidencia del conflicto en la calidad de vida del campesino y con otras oportunidades de mercado más allá del narcotráfico propio de algunas regiones como único método de subsistencia. Aun así, si se hace un diagnóstico rápido de las falencias y carencias en cuanto a producción rural se refiere.

El  documento hace hincapié en algunas oportunidades en el problema logístico que supone el transporte de carga desde la finca productora hasta el puerto “Los insumos pueden llegar a representar en promedio el 30 % de los costos totales (CRECE, 2014) y el costo logístico para transportar de la finca al puerto o al aeropuerto es más alta en Colombia que en el resto de Latinoamérica y el Caribe. Un kilómetro recorrido en Colombia cuesta USD$ 4,79, casi el doble de lo que cuesta en estos países USD$ 2,61 (Banco Mundial, 2014). “Plan Nacional de Desarrollo 2014 – 2018” (Departamento Nacional de Planeación, 2013). Así mismo hace notar que los costos en los sistemas productivos poseen estructuras de costos rígidas y que sigue habiendo dependencia de insumos extranjeros.

Una de las alternativas que no es está teniendo en cuenta es el fortalecimiento institucional del campo desde instancias estatales y desde instancias locales. Como se mencionó antes, la falta de ambición por parte del Estado, al no contemplar el campo como todo un ente o toda una institución productiva poderosa y no como un ente merecedor de limosnas a fin de quedar a la par con la región urbana.

Una de las estrategias con mayor relevancia dentro de esto, es lo contemplado en el CONPES 3547 y el CONPES 3568. En el primero se establecen los intereses del país por mejorar en logística “La evolución de la logística está marcada por la necesidad de disponer de plataformas de distribución con el fin de estructurar de forma racional y óptima la cadena de abastecimiento de las empresas” “CONPES 3547, (Consejo Nacional de Política Económica y social, 2008). Desde luego entendiendo que la finca del campesino, o del mediano productor también constituye una empresa de algún modo, se está en deuda con el mejoramiento de las condiciones para la comercialización de sus productos y la llegada de insumos; de manera oportuna el CONPES 3568 ha establecido la creación de parques y centros logísticos nuevos dentro del país como lo es el Parque Logístico Industrial del Tolima con el propósito de favorecer los procesos agroindustriales de la región, resultando dentro de los más beneficiados la ciudad de Ibagué. Además que consolida el transporte intermodal de carga dango gran vía para que muchas otras comunidades se vean beneficiadas en un área de influencia.

Así mismo, la desocupación del territorio por parte del conflicto permitiría fortalecer zonas que actualmente no cuentan con corredores logísticos, para completar la unificación del país y la administración de recursos que para bien o para mal estuvieron protegidos de la explotación por causa del conflicto armado. Como se puede ver en la Figura 1. Corredores Logísticos “CONPES 3547”, (Consejo Nacional de Política Económica y social, 2008), Como es de esperarse los lugares con abandono logístico son los territorios más afectados por el conflicto armado como se contrasta con la figura 2 “Intensidad del conflicto no baja” (Alfredo Molano Jimeno, El Espectador, Marzo 7 de 2017). Es más que notable que la misma tendencia se evidencia en la ocupación de las Bacrim, dejando en pie la idea de que los espacios logísticos no solo generan un espacio de intercambio de bienes y servicios sino que también generan efectos indirectos en la seguridad del territorio que se ocupa, por lo que fomentar estos espacios no solo traería beneficios económicos al país y al sector rural en particular, es una puesta en marcha para la recuperación digna y pacífica del territorio nacional y cambiarle el panorama social. Después de todo los corredores y centros logísticos son generadores de empleo y éste fenómeno a su vez es generador de consecuencias indirectas como la mejora en las condiciones de vida y la dignificación del individuo, pues no solo se generan empleos alrededor de la actividad agropecuaria sino que se fortalece la red social alrededor de estas actividades fomentando el fortalecimiento de municipios y descentralizando un poco las ciudades regulando un poco la balanza de la migración hacia lo urbano.

Finalmente no está de más considerar como una solución viable en apoyo a lo anteriormente mencionado la colaboración parte del sector rural mismo, generando una sinergia entre los mismos actores del sector. Dentro de las tendencias de crecimiento en mundo logístico mencionadas por un documento de la CEPAL se tiene lo siguiente: “ Una alternativa es la cooperación vertical entre suministradores, productores, distribuidores, consumidores y proveedores de servicios logísticos; otra es la horizontal, que se produce entre empresas que están al mismo nivel dentro de la cadena de suministro” “Aspectos metodológicos en el vínculo entre recursos naturales y logística regional, (Lorena García Alonso, CEPAL, 2017, pg. 40-41). Donde, volviendo a la idea de tener a la finca del pequeño y mediano productor como una empresa constituida se puedan fomentar alianzas entre sí mismos para el fortalecimiento del sector, e incluso, engendrando cadenas productivas entre diferentes entes que den más y mayores herramientas para la competitividad aun sin intervención propia del Estado, o incluso pensando en el Estado como promotor de dichas alianzas que de paso favorecen el tejido social y permean un poco las diferencias entre competidores y los enfocan en ser aliados en la competición nacional por abrirse paso entre el mercado global.

Dentro de las futuras políticas de desarrollo para el país, teniendo en cuenta que Colombia está a puertas de un proceso electoral de presidencia, se debe prestar mucha atención al tema del campo y su conformación desde un escenario competitivo para el desarrollo del comercio desde una perspectiva internacional, permitiéndole al campesino o productor rural competir en condiciones al menos cercanas a las de los estándares internacionales, no solo proporcionándole los insumos para que su trabajo sea el adecuado, sino favoreciendo el intercambio interno y su fortalecimiento por medio de centros logísticos que hagan un acompañamiento a estas actividades.

Dentro de este acompañamiento la labor de la logística debe estar muy bien planeada en consideración a las condiciones precarias a las que están sometidas las regiones rurales, por lo que la idea de generar nuevos puntos logísticos como los parques contemplados en el CONPES es una buena estrategia para dar un primer impulso al fortalecimiento del agro. Desde luego, aprovechando el marco para la paz y la reconciliación; el campesino y en general el sector rural debe ser el mayor favorecido, por lo que debería aspirarse y esperar un crecimiento potencial de éste sector tanto a nivel internacional como a nivel intra nacional. Cabe mencionar de nuevo que la apertura del territorio no solo traerá consigo nuevas posibilidades de comercialización a nivel interno y nuevas oportunidades de empleo, sino también responsabilidades estatales en pro de aumentar la cobertura de infraestructura que en coordinación con procesos logísticos ofrezca una mejor comunicación para el desplazamiento de productos a través del territorio.

Por el momento, las prioridades son el cierre de brechas, por una parte entre lo urbano y lo rural y por otro, entre las exportaciones y las importaciones. Así como el fortalecimiento de los procesos productivos para hacer más diversa la oferta de productos dejando todo el peso de las exportaciones a las materias primas.

Anexos


Tabla 1.Posición de Colombia - “Anuario mundial de competitividad” (2017)
Figura 1. Corredores Logísticos “CONPES 3547” - (Consejo Nacional de Política Económica y social, 2008)
Descripción: http://www.elespectador.com/sites/default/files/c663fd76dcb16f38b47b8b36feebc8cd.jpg
Figura 2. Mapa de presencia de las Farc y las Bacrim – “
Intensidad del conflicto no baja” (El Espectador, 2013)

martes, 12 de septiembre de 2017

Mi cama y mi vida - Las cosas y el cuerpo II

No, no soporto las criticas, no las voy a tolerar, no hoy. Si mi cama está destendida así la pienso dejar, es mía y de nadie más ¿Qué se creen? ¿Acaso su cama es perefecta? ¿Acaso no ven el monton de arrugas que posee su sábana? y como las mismas se repliegan hacia arriba trasgrediendo las cobijas en vez de ocultar el problema, lo evidencian y agrandan. Bien, no ¿Verdad?


Esta almohada también es solo mía, solo mi cabeza se acomoda a ella, no importa cuanto creas que la usas, no vas a poder penetrar sus secretos porque solo yo soy su amante onírico. Atrás. Ni pienses que estas cobijas van a darte paso, son mi refugio, mi refugio de ti, de todos ustedes. Quédense tras el edredón, allá, lejos de mí. Ahora solo quiero dormir en soledad. ¿Ya les dije que me parecen sofocantes estando acá encima mío? Incluso al lado, incluso solo a los pies de la cama.

Mi cama es de tamaño sencillo, pero no es simple. No creas que saber tender tu cama va a servirme de mucho para acomodar la mia. La mia tiene su propio vagaje, su propia historia y cada arruga del cobertor es la identidad de la cama. Por eso no la tiendo, la dejo ser, porque así me gusta, porque así soy.

¡Buenas noches!

lunes, 11 de septiembre de 2017

La constelación por encima de ti, por debajo de mí

Sentían el vacio, sentían la prominencia de sus pensamientos, se palaparon con presteza mientras hacian que el otro exhalara tibieza que se evaporaba en la penumbra. Ambos enjugados en sus propias delicias escurriendoseles el pecado por la frente y el frenesí en sus pechos.

Caían los besos como cometas y se estrellaban quedamente como un crimen perfecto donde queda el daño pero no la evidencia. La libertad de sus cuerpos eran las mismas cadenas de sus cuerpos y no entendían si el calor emanaba del uno o del otro. Lo cometas como una lluvia violenta, en una fiesta pasional en medio de nebulsas llenas de saliva que preparaban los futuros impactos.

Los exploradores contemplaban los espacios como desconociendo los suyos aunque fueran prácticamente iguales; y tras cada exhalación venía un gemido como de planeta rompiendose. Sus núcleos no aguantaban, los centros de gravedad buscándose, con disposición absuluta a ceder.

Las atmósferas enjugandose en una sola, los éxtasis como auroras boreales y los estallidos que hacían ver estrellas, los impulsos que dejaban de fondo las constelaciones, todo el espacio era un paisaje, nada importaba solo la cúspide de la propia naturaleza y el deseo. Todo se oscureció.

La vía lactea llegó dando por sentado que la colisión había acabado por lo pronto, por lo pronto.

viernes, 8 de septiembre de 2017

Rómpeme los miedos

A veces evado lo que me gusta, 
en otras me apodero de ello sin contemplaciones.
En ocasiones depende de mi estado de ánimo
en otras depende del otro lado.

Contigo...
Contigo no quiero condicionales,
No quiero evadirme al problema, 
ni mucho menos depender de lo externo.
Necesito enfrentarme a todo y todos
Y apoderarme de un nosotros sin contemplaciones

¡Ven y rómpeme los miedos!
¡Ven y borremos las condiciones!
Seamos libres en medio de una borrasca de sentimientos que nadie entienda
Como ese mar embrabecido que todos temen y admiran
Que choca contra la rocas pero no por ello cesa.

Ven y rómpeme los miedos
como el mar rompe las rocas con paciencia y sin cesar.

jueves, 7 de septiembre de 2017

Mi relación con Santiago Gamboa.

Santiago Gamboa es un escritor Colombiano que ha trabajado como periodista en diferentes medios. A él, lo conocí un día en que no tenía nada mejor que hacer que ir a un conversatorio que ofrecía en la red de Bibiliotecas Públicas de Bogotá. Fue por curiosidad que él se cruzó en mi camino; yo no conocía nada de él, solo éramos mi burrimiento y yo tratando de salvarnos de la ignorancia.

En mi arribismo intelectual decidí mezclarme entre los asistentes del conversatorio, bastante heterogéneo cabe decir, había desde niños, adolescentes, adultos jóvenes y ancianos que estaban en su primer amor por la lectura. Me hice en un costado donde no quedaba contiguo a nadie para que no comenzaran a formarme conversación y en ella me hallara descubierto. El salón amarillo había sido acomodado con sillas de distintos tamaños que acogieron a todos. De fondo estaba un entrevistador alegre y delgado, que estaba sentado en un sofá que se veía bien cómodo; al otro extremo estaba Santiago Gamboa.

Nunca había visto a Santiago. Mi primera impresión fue la de un papá Noel que aun cotizaba para su pensión, que trabajaba en una empresa, siempre con un buen comentario en la boca. Gordo y adorable, con una barba que le daba un aire de confianza. Al hablar el lugar se inundó de su sencilléz y el amarillo de las paredes hizo juego perfecto con la calidez de las respuestas que daba paso a paso en la entrevista. De manera análoga mi respeto hacia él y la admiración se iban haciendo evidentes y una increíble curisiodad iba anidándose. Definitivamente tenía que estar allí, definitivamente tenía que conocerlo.

Al término de la entrevista (No hablaré mucho de ella, porque hay cosas que uno se guarda para sí mismo) una muchacha confesó haber considerado el  cambiarse el nombre como homenaje a uno de sus personajes (Juana, perosnaje que también amo). Estaba decidido a leer sobre él.  

La semana siguiente por fin se liberó un libro en esa misma biblioteca y pude por fin contemplar el por qué de la admiración: Su estilo es acogedor, la historia te abraza y te suesta con sutileza y uno solo vuelve porque en ella se siente cómodo. Posteriormente continué leyendo más obras de él, algunas de ellas por puro interés y otras por causalidades del destino. En todo caso, Santiago Gamboa es uno de los autores colombianos con lo que más afinidad he sentido, la amabilidad de su páginas me enamora y no puedo resistirme a su estilo audáz y real. Espero contar con la suerte de hablar con él un día personalmente y desde luego consumir toda su obra.

Y sí, hay más literatura después de 100 años de Soledad...

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