-Ejem! - Se aclaró la garganta la menuda niña ante su salón, parada frente al pizarrón y con las manos temblando leyó su escrito a su clase con un hilo de voz.
"Mi papá y mi mamá se conocieron cuando ella era muy pequeña, no tanto como yo. Según me dice ella ya tenia edad para casarse, incluso, estaba comprometida con un leñador.
Mi mamá todos los días iba a visitar a mi bisabuela abuela porque estaba enferma, la pobre sufría de desvaríos. Que en paz descanse la abuelita... Cada semana el Doctor Gustav la medicaba y la dejaba acostada en su cabaña al final del bosque, ese que queda subiendo la colina. El Doctor Gustav, o sea mi papi, era un hombre majito y peludo, cuando me saluda de beso, su barba me pica. Como pueden ver, heredé sus cejas pobladas.
Mi abuela habia dejado a mi bisabuela en la colina, porque la bisabuela tenía la terrible costumbre de levantarse la falda y decir que podía volar, pero como no podía descuidarla mi mamá la vistiaba todos los días y le hacia compañia hasta la tarde, de vez en cuando pasaba la noche con ella, sobre todo en los días de lluvia o de luna llena. Mi mamá me decía que a ambas les gustaba mirar la luna.
Un día mi mamá y mi papá, el doctor Gustav se encontraron en la casa de mi abuela y desde entonces, se comenzaron a gustar. Mi mamá siempre llevaba viandas de más para compartirle al Doctor, quien cada día se iba enamorando más de mi mamá. Un día, mi mamá decidió hacer vela con la bisabuela e invitó al doctor a cenar. ´
Lo que ella nunca pensó, fue que el Señor Patrick, quien era su prometido la estaba siguiendo desde hacía tiempo atrás y presentía que mi mamá y mi papá se gustaban. Así que esa misma noche decidió hacer vela con ellos ocultandose entre los árboles de cedro que daban al patio de la cabaña de la colina.
Por desgracia, mi papá se puso muy nervioso con la cena y equivocó el medicamento de mi abuela y todo fue una confusión. Ella, en medio de su locura confundió a mi papá con un lobo y comenzó a dar gritos de auxilio, que el señor Patrick malentendío terriblemente y entrando a la cabaña, estaba dispuesto a matar a mi papá. Desde luego el impacto de ver semejante escena hizo que mi bisabuela se desmayara. Mientras mi mamá defendía a mi papá de los feroces ataques del leñador.
Finalmente, el Señor Patrick entendió que mi papá, el Doctor Gustav y mi mamá no podrían ser felices si estaban separados... Decidió hacerse a un lado. Y miren que al final fue muy bueno, porque se casó con Carla, la posadera y miren cuantos hijos ya llevan. Por su parte mi abuela que ni recordaba el nombre de mi mamá se puso a contar la historia de "caperucita roja", pero no, todo fue producto de su demencia.
Pero dadas las cosas al final en el pueblo y aún más allá, a mi mamá la conocen como caperucita roja, y a mi papá como el lobo, ambos, al tenerme, decidieron llamarme..."
- Muchas gracias, pequeña, vuelve a tu lugar, nos gustó mucho tu historia - Repuso la profesora, interrumpiendo el relato.
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