lunes, 13 de julio de 2015

NO ME GUSTÓ “UN MUNDO PARA JULIUS”


Dentro de los propósitos que me hice este año estuvo el leer un libro por mes. Esto por el momento se ha cumplido, y aunque estuve un poco atrasado por compromisos académicos, aproveché las vacaciones para ponerme al día, primero con “Verónika decide morir” de Paulo Cohelo,  y luego con “Un mundo para Julius” del peruano Alfredo Bryce Echenique. De Verónika hablaré en una próxima entrada…


A decir verdad, comencé a leer el libro porque pensé que tendría algo que ver con una serie de los noventa que se transmitía en Colombia por RTI, que se llamaba “Julius” que trataba de un niño con vida miserable y me generaba melancolía su historia; el niño tenía diferentes aventuras según recuerdo y era clásico verlo con su saquito amarillo y corbatín, junto con sus lentes y su pantalón corto. Recuerdo claramente las crisis de la hermana de Julius y la sangre que aparecía en los edredones en las escenas (Y me consternaban un poco, porque en esa época a mí se me venía la sangre por la nariz en las noches. Yo tenía tres años nada más y me asustaba morirme como le pasó a la niña posteriormente). Efectivamente, con lo poco que leí me di cuenta que la serie estaba basada en el libro. Eso sí, mucho más dramática como no podría ser de otra manera para el público latino.
Inicialmente hablemos de la trama del libro, que es en esencia lo que a uno lo atrapa o no. El libro es una crítica mordaz y elegante a la pasada oligarquía limeña, pintando estereotipos que seguramente son fáciles de hallar en nuestros días, desde la realidad de un niño – Julius – que poco a poco va creciendo conforme se desarrolla el libro. No negaré que una crítica social será un tema de interés para mí. Pero la forma en la que Bryce lo maneja no fue de mi total agrado.

Bryce nos toma de la mano describiendo los entornos y las situaciones como lo haría un pequeño genio de la edad de Julius, pero sin desmeritar la calidad con la que lo hace. Esconde detalles de la realidad, como si solo nos fuera lícito ver, lo que a Julios le es permitido conocer; obviamente el lector es mucho más consciente de lo que sucede que el mismo Julius. Bryce, por otro lado, equilibra la simpleza del desarrollo con una narrativa de los pensamientos de los personajes, incluyéndolos en el momentos que uno menos se lo espera, manteniendo al lector al pendiente de un cambio de plano (De narrativa en tercera persona, a la interiorización particular). Bryce es muy sutil con las críticas a los estereotipos, valiéndose de adjetivos repetitivos y alusivos a cada personaje como: “Esas pequeñas mierdecillas!” para referirse a los niños Lastrarria, o “Linda, solamente linda” para referirse a la simpleza de Susan y un sinfín  de adjetivos para los otros personajes. 

El libro en lo personal, me pareció difícil de leer porque Bryce nos suelta de un momento a otro entre las situaciones con los pensamientos de los actores de las escenas y hay que hacer un esfuerzo por encontrar quienes están actuando o haciendo qué en muchos momentos de la historia. Debo reconocer que de las casi 120 páginas que leí solo disfruté unas 30, 20 de la aventura independiente de Julius y las otras diez de la convivencia con su hermana; es decir, las veces en que el libro estaba encausado en máximos dos personajes por vez. Otro elemento que en lo personal me dificultó la lectura es la lenta sucesión de eventos, haciendo la lectura pesada y lenta. Al final, el tema principal (Un lugar en el mundo de la oligarquía frívola y superficial, donde pudiera encajar Julius) se había desgastado y ya no me interesaba dónde se pudiera colocar al pequeño limeño de ascendencia estadounidense, porque todo lo que me mostraban era lo incompleto de cada lugar en donde se hallaba el pequeño. Si bien no acabé de leer el libro y no sé, y no puedo saber si al final Julius logro jugar su propio juego de tronos en su mansión peruana, o si se quedó donde su esencia realmente marcaba. Tampoco me interesa saber.

Pero no todo es malo, me agrada dar la noticia de que este año se llegó a un concilio con el autor de ésta historia y habrá película de Julius, lo que en verdad me alegra, porque la historia en sí misma es buena, pero el manejo que le dio Bryce no fue compatible conmigo. Espero que la película sea más rápida que el libro y que sea más amigable (debe serlo, dadas la pautas propias del cine) con el espectador.

No me atrevo a recomendar un libro que no acabé. Pero, si les llama la atención una lectura retadora, diferente, que sea una crítica a épocas pasadas, y como un mero capricho cultural, Un Mundo Para Julius  es una opción interesante a tener en cuenta.

FENRIR PLATEADO

lunes, 29 de junio de 2015

La Vida de Adele




El silogismo según lo define la RAE es, <<m. Fil. Argumento que consta de tres proposiciones, la última de las cuales se deduce necesariamente de las otras dos>>. Entonces, si yo digo, la infidelidad es común en la comunidad gay, y luego añado, una persona infiel termina irremediablemente en la soledad; puedo afirmar finalmente que, es común en la comunidad gay que una persona termine sola. He aquí, he construido un silogismo sobre una realidad en la comunidad LGBT. Por supuesto, esto aplica para todo el mundo, pero en especial a la comunidad LGBT a la que le es difícil construir algo sólido como si sucede con el mundo heterosexual, dadas sus limitaciones sociales. Pero no quiero entrar a discutir sobre las facilidades o dificultades que posean los gais, lesbianas y travestis y los demás no heterosexuales a la hora de formalizar una relación.
 



Hoy quiero hablar sobre la Película del director Abdellatif Kechiche ganadora de una palma de oro, La Vida Adele. Basada en la novela gráfica de Julie Maroh (quien estuvo también a cargo del guión) “El azul es un color cálido” (Esto lo vine a saber luego de ver la película, y ahora tiene todo el sentido del mundo). 

Antes que nada quisiera enmarcar el hecho de que la película está  muy bien lograda y posee una identidad pertinente a lo que desea transmitir, sin irse a los excesos sexuales que pudiera ofrecernos el cine arcoíris, o sin irse al dramatismo innecesario, o sin dejarse llevar por temáticas cliché de enfermedades venéreas o el eterno drama de salir del closet. No. Como tal la película nos lleva de la mano suavemente por una realidad romántica; por una evolución de Adele desde el plano emocional de la pareja.

No voy a entrar a dar detalles de la trama, pero si quiero recomendar la película a aquellas personas que se sienten confundidas con su identidad sexual. En mi opinión  Adele es un excelente instructivo, a grosso modo de la transmutaciones que uno como gay hace a lo largo de su desarrollo como persona permitiéndonos interiorizar las emociones que pudiera tener Adele a lo largo de todas las situaciones a las que se enfrenta, de igual forma, cabe mencionar que tales transmutaciones nunca han de cesar, tal y como lo muestra el crudo final del filme, que nos deja suspendidos en un sinsabor que se mastica como realidad y con el cual todos nos sentimos identificados. Además, sin importar en qué etapa se encuentre uno con respecto a Adele, creo que se puede aprender sobre lo que puede llegar en un futuro en una relación. 

Dentro de las cosas destacables a parte de su trama, menciono la ausencia de musicalidad de la película, que ayuda a manejar el realismo de la película no sesgándola hacia un sentimiento definido, permitiéndole al espectador decidir por sí mismo como sentirse al respecto. Y esta responsabilidad y derecho que el director nos permite se me hace un acto muy elegante. La cámara no impactó, ni siquiera durante las escenas de sexo, espero que haya sido con la misma intención de respeto hacia el espectador, intentando no protagonizar un aspecto en general, sino dando la opción de escogencia cada vez. Las actuaciones me fascinaron porque los personajes estaban bien definidos, casi hasta el punto de predicción; no obstante, si quiero señalar una falla que sucede y es la poca evolución de la protagonista, es decir, no hubo como tal una madurez luego de todo lo que le aconteció.
Por lo demás, recomiendo a Adele. Una película simple, pero que encierra muy bien el proceso de maduración en las personas gais, incluyendo aceptación, convivencia, duelo y crecimiento.

Aquí les dejo el link de tráiler


FENRIR PLATEADO

domingo, 28 de junio de 2015

Sobre mí



Este no es el primer Blog que escribo, pero probablemente sea el primero al que le intente prolongar la existencia en respuesta a mí sobria búsqueda de la cultura que pueda ofrecerme mi día a día. 

Debería comenzar presentándome. Inicio diciéndoles que soy un estudiante de Universidad Pública de este pueblo de indios enrasados con lo sobrante de España y los esclavos africanos. Me gusta ver series anime (pero cuidado, que esto no los sesgue todavía sobre mis gustos de cine, arte y literatura), hago ejercicio de vez en cuando, pero tampoco piensen mucho sobre esto, porque no me mata el fútbol (Valga la ironía para este país). No sé cocinar y soy zurdo. Soy desordenado con el tiempo, y en general mi vida dará fiel prueba de ello. Así que amigo (Que todavía sigue leyendo) y amiga (para ser políticamente correcto) no se preocupe, mis opiniones son más que cuestionables; de hecho, sus comentarios serán todos bien recibidos sea que puedan o no aportarme algo.

Para terminar con esta innecesaria introducción debo decir que agradecería recomendaciones de cualquier tipo sobre algún tema que quieran que comente.

Felices lecturas

FENRIR PLATEADO

Día 1 - Dejavú

Ha pasado ya, lo sé es una repetición fatal. ¿Qué es lo que debo hacer? ¿seguir firme hasta el final? Y yo sin querer proceder Me...