martes, 28 de junio de 2016

En visto



Si no llega…

Si mis palabras no te llegan, no me importa.
Si mi voz no te alcanza, tampoco me interesa.
Lo único que sí ha de pasar es, que cuando nos veamos te diré en una mirada lo que el viento debió haberte hecho llegar hace tiempo ya.

domingo, 28 de febrero de 2016

Debes Saber



Si supieras que solo me conecto a esta red social por ti, porque en verdad este medio ya me es apático...
Si supieras que carezco del valor de hablarte por otros medios y también carezco de la suerte de coincidir contigo para hablar por DM...
Si supieras que el sexo casual lo preferiría contigo habitual...
Si supieras...

70% AGUA



Deja que respire tu esencia y que sucumba ante tus trayectos que giren en torno a tí mis apoyos

y que el ímpetu marque la tonada de la noche
No sea más yo y no seas más tú.

Nademos entre los ríos que gotean de nuestros poros y la sal del momento
invada nuestro paladar hambriento


Articulemos gemidos que solo tú y yo comprendamos.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Correspondencia entre rieles.



Perdón por ser tan simple, básico y monótono. Estoy escribiendo esto una y otra vez, pero aún no me sale como quiero.

¿Sabes una cosa? todavía no entiendo el rumbo de este tren sin frenos. Acá,  apenas lo que es ya fue. En lo que me asomo, ya he sido también. 

Si todavía queda algo de valentía he de buscarla en el maletero que está arriba mío, no la llevo conmigo, su peso me agobia y me impide pensar, la dejé justo al lado de donde guardo esas otras cosas que a veces llevo puestas para salir de la cabina por algo que necesite, pero ahorita solo precisaba de mi pluma. De cualquier forma por mucho que piense sigo sin entender hacia donde estamos yendo ¿Esto tiene frenos? ¿Al menos servicio? ¿Lo sabes tú?

Es muy cómodo aquí, puedo escribirte esta carta sin problemas, estoy solo; y si bien, a veces este tren salta y da curvas espantosas que derraman la tinta en la mesa o me hacen rasgar el papel a medio trazo, puedo escribir lo que quiera y la luz es buena (La mayoría de las veces).

Es como el intento número 22 para escribir bien, espero que al menos esta vez sí me salga. Las otras 21 veces, las curvas me desorientaban, ya lo estoy controlando mejor, solo que, las curvas son cada vez peores.

¿Cómo estás? Imagino que también ha de ser agotador en donde estás. ¿Tu tren da tantas vueltas como el mío? ¿Compartes tu cabina con alguien más? 

De acá no tengo mucho que contar, mi cabina es solitaria, a veces trato de dibujar lo que veo en la ventana pero todo desaparece muy rápido. De vez en cuando pasa algo interesante, recibo correspondencia de mis amigos y visitas de mi familia. Ellos…los que están en este vagón, decidieron que ya era tiempo de que las cabinas fueran independientes; no los culpo. Últimamente no estábamos de acuerdo sobre lo que veíamos en la ventana. Cuéntame ¿Qué ves tú?

Aun me queda tinta aquí, pero la quiero guardar en espera de tu respuesta…Espero obtenerla antes de llegar a mi destino o antes de que llegues al tuyo. ¿Alguna vez te he dicho que por acá nunca ha pasado el señor pidiendo los billetes del tren?

martes, 6 de octubre de 2015

No somos nada, somos el aire



Sobre la marea que se cierne como penumbra entre lo escondido y lo divino, veo a lo lejos la tenue parpadeante  luz que acontece antes del amanecer. Es la despedida perenne con la que me cito cada noche esperando estar cada vez más cerca de ese punto que ondea a lo lejos, idealizándolo, palpándolo en mi mente, respirándolo cerca. Pero no.

La balsa que ondea acompasada en un vaivén desesperante no se inmuta por mi existencia, porque convivimos en las calmas. Yo soy el viento y ella no puede transportarme y yo no me atrevo a transportarla a ella. Mis brazos están imposibilitados para asirla y llevarla hacia donde quiero porque carezco de mi rumbo y la balsa carece de pescador.

En la despedida, el fulgor que flota sobre la marea se sumerge y se eleva, se gasta, se descompone, se reintegra. Quiero pensar, que como yo, navega sin llevar o traer, es otro viento, es otro aire. 

Si no viene un huracán no nos encontraremos jamás, nos seguiremos viendo a lo lejos, quizá ese viento encendido viéndome como la penumbra tras la barca y yo viéndole como el viendo sereno que resplandece al otro lado del misterio, sin saber… si realmente aquel viento puede verme en medio de toda la penumbra que me asiste.

No somos nada porque no nos hemos encontrado. Cada uno es por su lado. Cada uno no es por su lado. Soy el aire que no entiende que no sea el mismo aire. 

La balsa algún día sucumbirá ante el tiempo y ya no habrá ni huracán ni balsa que lleve a éste servidor a buen puerto.

Día 1 - Dejavú

Ha pasado ya, lo sé es una repetición fatal. ¿Qué es lo que debo hacer? ¿seguir firme hasta el final? Y yo sin querer proceder Me...