La Chica del Sombrero
¿En dónde estoy? ¿Es el mar? No veo claramente, apenas puedo respirar ¿Quiés es ella? Todo se oscurece, me hundo, me hundo. No entiendo ¿Por qué ella se hunde para arriba? ¿Necesitas ayuda?
Me desperté inquieto por aquél sueño. No era la primera vez que soñaba con ella, es más, habia llevado toda mi vida soñando con ella. Por supuesto, no es algo que sucediera todos los días, era más bien algo esporádico incluso, especial. Aquella chica... La rubia...
Pasado el impacto del sueño, me dispuse a alistarme, si bien, tenía al menos quince minutos más de sueño antes que tuviera que ir a trabajar, no quería correr el riesgo de quedarme dormido y no despertarme luego. Nunca le conté a nadie sobre mis sueño con la rubia, desde siempre fui muy tímido y no era mi estilo andar comentando trivialidades y menos en Bogotá, donde vivía solo. O bueno, no realmente solo, compartía apartamento con dos personas más: Natalia y Rubén. Natalia era una estudiante de la Universidad Nacional que estudiaba Química Farmacéutica y venía de Pereira, era una trigueña audáz y alegre, sus papás le ayudaban con la manutención; Por su parte, Rubén era un profesor de educación física de un colegio cercano en Chapinero, apenas se había graduado y era su primer empleo, él en verdad era una molestia los fines de semana porque junto con Natalia no teníamos idea de a qué horas llegaría o qué tan ebrio entraría por la puerta.
Miré el reloj, ya eran las cuatro y cincuenta de la mañana. Yo ya estaba preparando unos huevos para mí, y algo de café para los chicos, tenía al menos hasta las 6 para dejar todo listo. La siguiente en despertar era Natalia. - ¡Buenísimos días, Jorge! - Me saludó mientras corría para el baño tan traviesa como una gata llevando su toalla para bañarse. Su silueta era bien estilizada pese a ser de escasa estatura. - Hola Nata - Respondí mientras terminaba de limpiar la cocina en tanto terminaba la preparación. Ella ya vivía acá cuando me mudé hace un año y medio, y algunas veces me ha invitado de rumba con sus amigos de la Nacional. Me parece sorprendente que pese a que la mayoría de su grupo de amigos fuman marihuana, ella no lo haga. Recuerdo que una vez me dijo: Uy no, mijo, yo si tendría que estar muy llevada en la vida para comenzar a meter mierdas a estas alturas. Lo mio es más bien la cerveza, tu ya sabes Georg. Y no, mira, ¡Qué boleta uno andar oliendo a pisquero y los ojos rojos! Lo que pasa es que el parche es chévere y no te niego que es super divertido verlos así todos trabaditos, da como ternura, pero hasta ahí. No mijo, es que ni ácidos, no, no qué tal uno quede todo loco y encarretado en la vaina.
Salió ella y yo entré a bañarme para ir al trabajo. Tampoco es que llevara mucho afán, afortunadamente no me correspondía hoy abrir la tienda hoy. Yo trabajaba en una tienda de decoración por la 53 ahi entre la Nacional y la Caracas. Me despedí de Natalia y alcancé a saludar brevemente a Ruben.
lunes, 18 de septiembre de 2017
viernes, 15 de septiembre de 2017
Carlitos vs El mundo - 1. Carlitos y sus moquitos
Había una vez un niño, un niño cualquiera, un niño como tú, un niño como yo, un niño como lo fue papá.
El niño se llamaba Carlitos y a veces se le salían los moquitos. Cuando estornudaba Carlitos se estremecía y un estruendoso "Achis!" sacaba todos sus moquitos. Él no se explicaba por qué todos se espataban cuando le colgaban sus moquitos y rápido traían el papel higienico para limpiarlo.¡Dios mio! - Gritaba mamá Claudia cuando sucedía el estornudo terrible. - ¡Mira como te volviste Carlitos!. Eso, sin mencionar la cara de asco de la Tata María, que cogía el reverso de la camiseta de Carlitos y hasta que el niño no estuviera limpio no dejaba las muecas.
Un día Carlitos decidió espiar a la Tata a ver si ella no tenía moquitos y se hizo detrás de su mecedora; acurrucadito y tapándose la boca para no hacer ruido. Esperó y esperó hasta que pasó, la Tata estornudó. Pero no hubo moquitos, la Tata se tapo la nariz la boca con las manos. Así que Carlitos decidió que así haría la próxima vez.
Al otro día en el Jardín, Carlitos supo que habia llegado su gran momento y estornudo en sus manitas, pero las sintió pegajosas y acabó por enseñárselas a la profe Natalia que sorprendida lo felicitó: Muy bien Carlitos, fue un buen intento. Ven vamos a limpiarte.
El pequeño Carlitos se sintió feliz con su triunfo, sentía que estaba cerca de saber como solucionar su problema con los moquitos. Asi que decidió espiar a su hermano mayor Julian a ver cómo estornudaba él. Julian tenía 10 años que eran como muchos muchos para Carlitos que solo sabía contar hasta tres. Y se hizió Carlitos en el comedor donde Julian hacia tareas a dibujar esperando cuando su hermano estornudara. Y lo hizo. Lo hizo muy duro, y no se tapó la cara. Pero ningún moquito salió. Carlitos estaba sorprendido.
Pensó y pensó, y pensó de nuevo por si las mocas, pero no entendía como las personas podian estornudar de tantas formas, quizá habían ocho formas de estornudar quizá fuera más, muchás más, hasta diez!Entonces decidió que lo mejor era no respirar cuando viniera el estornudo, ya no quería más moquitos, siempre los grandes le lastimaban su nariz para dejarsela limpia y a él no le gustaba, y así lo hizo.
¡Santo Remedio! Pensó Carlitos cuando estornudo y no salieron sus mocos de la nariz al estornudar. Eso sí, evito hacer tanto ruido como su hermano o taparse mucho como la Tata.
El niño se llamaba Carlitos y a veces se le salían los moquitos. Cuando estornudaba Carlitos se estremecía y un estruendoso "Achis!" sacaba todos sus moquitos. Él no se explicaba por qué todos se espataban cuando le colgaban sus moquitos y rápido traían el papel higienico para limpiarlo.¡Dios mio! - Gritaba mamá Claudia cuando sucedía el estornudo terrible. - ¡Mira como te volviste Carlitos!. Eso, sin mencionar la cara de asco de la Tata María, que cogía el reverso de la camiseta de Carlitos y hasta que el niño no estuviera limpio no dejaba las muecas.
Un día Carlitos decidió espiar a la Tata a ver si ella no tenía moquitos y se hizo detrás de su mecedora; acurrucadito y tapándose la boca para no hacer ruido. Esperó y esperó hasta que pasó, la Tata estornudó. Pero no hubo moquitos, la Tata se tapo la nariz la boca con las manos. Así que Carlitos decidió que así haría la próxima vez.
Al otro día en el Jardín, Carlitos supo que habia llegado su gran momento y estornudo en sus manitas, pero las sintió pegajosas y acabó por enseñárselas a la profe Natalia que sorprendida lo felicitó: Muy bien Carlitos, fue un buen intento. Ven vamos a limpiarte.
El pequeño Carlitos se sintió feliz con su triunfo, sentía que estaba cerca de saber como solucionar su problema con los moquitos. Asi que decidió espiar a su hermano mayor Julian a ver cómo estornudaba él. Julian tenía 10 años que eran como muchos muchos para Carlitos que solo sabía contar hasta tres. Y se hizió Carlitos en el comedor donde Julian hacia tareas a dibujar esperando cuando su hermano estornudara. Y lo hizo. Lo hizo muy duro, y no se tapó la cara. Pero ningún moquito salió. Carlitos estaba sorprendido.
Pensó y pensó, y pensó de nuevo por si las mocas, pero no entendía como las personas podian estornudar de tantas formas, quizá habían ocho formas de estornudar quizá fuera más, muchás más, hasta diez!Entonces decidió que lo mejor era no respirar cuando viniera el estornudo, ya no quería más moquitos, siempre los grandes le lastimaban su nariz para dejarsela limpia y a él no le gustaba, y así lo hizo.
¡Santo Remedio! Pensó Carlitos cuando estornudo y no salieron sus mocos de la nariz al estornudar. Eso sí, evito hacer tanto ruido como su hermano o taparse mucho como la Tata.
jueves, 14 de septiembre de 2017
Repercusiones de la pobreza en la Visión del Estado hacia la ruralidad
Por: Daniel Rincón Barrera
Es entonces cuando los países
entran a ser parte un certamen de competitividad que en aras de mejorar las
condiciones y capacidades de cada nación también lo somete a una condición de
estrés en busca de esa mejora, para no quedarse al final de la lista de países
y así pueda seguir haciendo parte de las dinámicas de carácter global. Por
tanto, una de las características que más relevancia tiene en la competitividad
entre países es la capacidad económica y el músculo comercial que puede lograr
un país.
Dicha capacidad económica y comercial involucra
aspectos internos de la nación, como la capacidad productiva, la solidez en la
economía, la gestión gubernamental, etc. Aspectos que se hacen visibles al
mundo por medio de la cantidad de exportaciones e importaciones que realiza;
que no es más que la manera en la que un país hace intercambio de bienes y
servicios con sus iguales. No obstante, la sensibilidad que involucra depende
exclusivamente de las políticas internas de la nación y de cómo gestione los
recursos productivos y logísticos para la participación en un mercado de los
productos que puede ofrecer para un intercambio sólido.
Colombia en particular no destaca como un país con gran
capacidad comercial a nivel internacional pese al gran potencial en muchos
campos como es bien sabido gracias a la riqueza que posee. Esto obedece a
múltiples razones que no tiene pertenencia entrar a nombrar en detalle. No
obstante, dentro del nuevo marco para la paz, el tema del sector rural entra a
desempeñar un papel importante que es desaprovechado dado que la pobreza en la visión por parte del
gobierno hacia la potencialidad que ofrece el sector rural es insuficiente para
superar los rezagos en materia de competitividad comercial dentro del mercado
global.
Para entender mejor la manera en que los procesos de globalización se relacionan con el sector rural a través de la logística es importante entender el estado actual del mercado en el cual participa Colombia: Colombia es un país donde sus exportaciones así como la de muchos países en vías de desarrollo corresponden a materias primas y las importaciones a productos procesados a partir de las mismas materias primas. No obstante, si bien no hay un desbalance muy marcado entre una actividad y otra, si llama la atención que las exportaciones sigan siendo menores a las importaciones pese a que en Colombia la capacidad de producción de materias primas es considerable. Según una publicación virtual del Instituto Nacional de Contadores Públicos, durante el primer trimestre del presente año las exportaciones ya van por los US $8.611,09 millones mientras las importaciones están evaluadas en US$11.351 millones. Lo realmente preocupante de esto es la tendencia que se menciona en la misma publicación, donde el crecimiento para las exportaciones se estima en poco más del 7% mientras que para las importaciones es del 16,2%, que leyendo entre líneas puede entenderse como que Colombia comienza a cansarse del ritmo de crecimiento y su sector productivo lo está sintiendo. Resulta inquietante que conforme pase el tiempo la brecha tienda a seguir creciendo pese a los intereses políticos por hacer de Colombia más abierta al mercado mundial.
Pero en sí cuál es la situación
de Colombia con respecto al mundo en cuanto a comercialización; la tabla 1 muestra
claramente cómo ha sido su paso desde el 2015 hasta el 2017 en aspectos como el
comercio internacional ascendiendo lentamente desde el puesto 60 hasta el
puesto 55 dentro de 63 países evaluados. Esta mejora se entiende si se tienen
en cuenta los tratados de libre comercio que han venido gestándose desde
tiempos más recientes como el gestado desde MERCOSUR para comercializar con
Argentina. Pese a ello, la inversión internacional no se ha visto totalmente
beneficiada como se muestra en el descenso del 14.8% entre los años 2015 y 2016. Se espera que tras la firma de los
acuerdos de paz se mejore este aspecto como se evidencia en la recuperación
para el año 2017, que deja ver que Colombia puede recuperarse agresivamente de
estos descensos; aunque también podría dar para pensar que aún es considerado
un lugar prematuro para inversiones serias, por lo que podría seguir variando en
subidas y bajadas en el escalafón de países en los cuales se pueda invertir.
Como se mencionó antes, Colombia
está abriéndose paso al mercado mundial por medio de tratados de libre
comercio, algunos de los más mencionados para citar algún ejemplo con el de
Estados Unidos y China, potencias mundiales que facilitan intercambios
económicos pero que a Colombia podrían traerle dolores de cabeza. Actualmente,
tras la llegada de Trump al poder, las tensiones que ello implica no se han
hecho esperar, la renegociación que se está llevando a cabo por iniciativa
estadounidense con sus asociados comerciales en busca de sanear el déficit
comercial con cada uno de ellos y la tentativa del mismo presidente de los
Estados Unidos por proteger al campesino estadounidense ponen en discusión una
próxima discusión sobre el TLC con Colombia, sin embargo, tomando del artículo
“La desbalanceada posición de Colombia para renegociar un TLC con EE. UU.” (El
Tiempo, Agosto 27 de 2017) dice: “Actualmente
Colombia representa apenas el 0,8 % del comercio de Estados Unidos, con una
balanza comercial ligeramente negativa”, eso sin mencionar que los impactos ya
se sienten en mercados como el Arroz, donde la intrusión del mercado Anglo ya
alertó al país sobre las inequidades entre los mercados, en declaraciones a El
Tiempo en el artículo “Llega a
Colombia arroz en cáscara de Estados Unidos” (El Tiempo, Agosto 24 de 2017) El
gerente de Fedearroz mencionó: “No hay un mayor cupo”. Esto en medio de una
crisis en el sector arrocero, donde el gobierno ha incumplido con los pagos
prometidos (60 millones de pesos) para los arroceros que han sembrado luego del
24 de Agosto del año en curso.
Tales situaciones dejan al
descubierto el estado de abandono que se tiene en el sector rural, que lejos de
ser una máquina productora de materias primas es una superviviente del olvido
del Estado. Pero bien no podría pensarse en eso como olvido sino como una
deficiente aspiración para lo rural. En el Plan de Desarrollo 2014 – 2018 se
establecen los lineamientos para el campo, destacando a grandes rasgos el
intento por emerger este sector de la pobreza impulsando la competitividad
mediante provisión de bienes y servicios que permitan hacer actividades
agropecuarias, así como la mejora en las condiciones de vida, mejorando la
vivienda, el saneamiento, etc. Todo esto con el fin de cerrar las brechas
urbano-rurales.
Resulta irónico que por una parte
exista un interés por abrirse campo en un mercado para el cual el país no está
preparado porque su sector rural está en un estado de abandono, pero que por el
otro lado apenas se pretenda cerrar la brecha entre lo urbano y lo rural, como
si solo bastara eso para ser competitivos.
Cabe mencionar que éste Plan de
Desarrollo no contemplaba un escenario de paz, por lo que las condiciones
nacionales ahora son diferentes, con un territorio más unificado, con menor
incidencia del conflicto en la calidad de vida del campesino y con otras
oportunidades de mercado más allá del narcotráfico propio de algunas regiones
como único método de subsistencia. Aun así, si se hace un diagnóstico rápido de
las falencias y carencias en cuanto a producción rural se refiere.
El documento hace hincapié en algunas
oportunidades en el problema logístico que supone el transporte de carga desde
la finca productora hasta el puerto “Los insumos pueden llegar a representar en
promedio el 30 % de los costos totales (CRECE, 2014) y el costo logístico para
transportar de la finca al puerto o al aeropuerto es más alta en Colombia que
en el resto de Latinoamérica y el Caribe. Un kilómetro recorrido en Colombia
cuesta USD$ 4,79, casi el doble de lo que cuesta en estos países USD$ 2,61
(Banco Mundial, 2014). “Plan Nacional de Desarrollo 2014 – 2018” (Departamento
Nacional de Planeación, 2013). Así mismo hace notar que los costos en los
sistemas productivos poseen estructuras de costos rígidas y que sigue habiendo
dependencia de insumos extranjeros.
Una de las alternativas que no es
está teniendo en cuenta es el fortalecimiento institucional del campo desde
instancias estatales y desde instancias locales. Como se mencionó antes, la
falta de ambición por parte del Estado, al no contemplar el campo como todo un
ente o toda una institución productiva poderosa y no como un ente merecedor de
limosnas a fin de quedar a la par con la región urbana.
Una de las estrategias con mayor
relevancia dentro de esto, es lo contemplado en el CONPES 3547 y el CONPES
3568. En el primero se establecen los intereses del país por mejorar en
logística “La evolución de la logística está marcada por la necesidad de
disponer de plataformas de distribución con el fin de estructurar de forma
racional y óptima la cadena de abastecimiento de las empresas” “CONPES 3547, (Consejo
Nacional de Política Económica y social, 2008). Desde luego entendiendo que la
finca del campesino, o del mediano productor también constituye una empresa de
algún modo, se está en deuda con el mejoramiento de las condiciones para la
comercialización de sus productos y la llegada de insumos; de manera oportuna
el CONPES 3568 ha establecido la creación de parques y centros logísticos
nuevos dentro del país como lo es el Parque Logístico Industrial del Tolima con
el propósito de favorecer los procesos agroindustriales de la región,
resultando dentro de los más beneficiados la ciudad de Ibagué. Además que
consolida el transporte intermodal de carga dango gran vía para que muchas
otras comunidades se vean beneficiadas en un área de influencia.
Así mismo, la desocupación del
territorio por parte del conflicto permitiría fortalecer zonas que actualmente
no cuentan con corredores logísticos, para completar la unificación del país y
la administración de recursos que para bien o para mal estuvieron protegidos de
la explotación por causa del conflicto armado. Como se puede ver en la Figura
1. Corredores Logísticos “CONPES 3547”, (Consejo Nacional de Política Económica
y social, 2008), Como es de esperarse los lugares con abandono logístico son
los territorios más afectados por el conflicto armado como se contrasta con la
figura 2 “Intensidad del conflicto no baja” (Alfredo Molano Jimeno, El
Espectador, Marzo 7 de 2017). Es más que notable que la misma tendencia se
evidencia en la ocupación de las Bacrim, dejando en pie la idea de que los
espacios logísticos no solo generan un espacio de intercambio de bienes y
servicios sino que también generan efectos indirectos en la seguridad del
territorio que se ocupa, por lo que fomentar estos espacios no solo traería
beneficios económicos al país y al sector rural en particular, es una puesta en
marcha para la recuperación digna y pacífica del territorio nacional y
cambiarle el panorama social. Después de todo los corredores y centros
logísticos son generadores de empleo y éste fenómeno a su vez es generador de
consecuencias indirectas como la mejora en las condiciones de vida y la
dignificación del individuo, pues no solo se generan empleos alrededor de la
actividad agropecuaria sino que se fortalece la red social alrededor de estas
actividades fomentando el fortalecimiento de municipios y descentralizando un
poco las ciudades regulando un poco la balanza de la migración hacia lo urbano.
Finalmente no está de más
considerar como una solución viable en apoyo a lo anteriormente mencionado la
colaboración parte del sector rural mismo, generando una sinergia entre los
mismos actores del sector. Dentro de las tendencias de crecimiento en mundo
logístico mencionadas por un documento de la CEPAL se tiene lo siguiente: “ Una
alternativa es la cooperación vertical entre suministradores, productores,
distribuidores, consumidores y proveedores de servicios logísticos; otra es la
horizontal, que se produce entre empresas que están al mismo nivel dentro de la
cadena de suministro” “Aspectos metodológicos en el vínculo entre recursos naturales
y logística regional, (Lorena García Alonso, CEPAL, 2017, pg. 40-41). Donde,
volviendo a la idea de tener a la finca del pequeño y mediano productor como
una empresa constituida se puedan fomentar alianzas entre sí mismos para el
fortalecimiento del sector, e incluso, engendrando cadenas productivas entre
diferentes entes que den más y mayores herramientas para la competitividad aun
sin intervención propia del Estado, o incluso pensando en el Estado como
promotor de dichas alianzas que de paso favorecen el tejido social y permean un
poco las diferencias entre competidores y los enfocan en ser aliados en la
competición nacional por abrirse paso entre el mercado global.
Dentro de las futuras políticas de desarrollo para el
país, teniendo en cuenta que Colombia está a puertas de un proceso electoral de
presidencia, se debe prestar mucha atención al tema del campo y su conformación
desde un escenario competitivo para el desarrollo del comercio desde una
perspectiva internacional, permitiéndole al campesino o productor rural
competir en condiciones al menos cercanas a las de los estándares
internacionales, no solo proporcionándole los insumos para que su trabajo sea
el adecuado, sino favoreciendo el intercambio interno y su fortalecimiento por
medio de centros logísticos que hagan un acompañamiento a estas actividades.
Dentro de este acompañamiento la
labor de la logística debe estar muy bien planeada en consideración a las
condiciones precarias a las que están sometidas las regiones rurales, por lo
que la idea de generar nuevos puntos logísticos como los parques contemplados
en el CONPES es una buena estrategia para dar un primer impulso al
fortalecimiento del agro. Desde luego, aprovechando el marco para la paz y la
reconciliación; el campesino y en general el sector rural debe ser el mayor
favorecido, por lo que debería aspirarse y esperar un crecimiento potencial de
éste sector tanto a nivel internacional como a nivel intra nacional. Cabe
mencionar de nuevo que la apertura del territorio no solo traerá consigo nuevas
posibilidades de comercialización a nivel interno y nuevas oportunidades de
empleo, sino también responsabilidades estatales en pro de aumentar la
cobertura de infraestructura que en coordinación con procesos logísticos ofrezca
una mejor comunicación para el desplazamiento de productos a través del
territorio.
Por el momento, las prioridades
son el cierre de brechas, por una parte entre lo urbano y lo rural y por otro,
entre las exportaciones y las importaciones. Así como el fortalecimiento de los
procesos productivos para hacer más diversa la oferta de productos dejando todo
el peso de las exportaciones a las materias primas.
Anexos

Tabla 1.Posición de
Colombia - “Anuario mundial de competitividad” (2017)

Figura 1. Corredores
Logísticos “CONPES 3547” - (Consejo Nacional de Política Económica y social,
2008)

Figura 2. Mapa de
presencia de las Farc y las Bacrim – “
Intensidad del
conflicto no baja” (El Espectador, 2013)
martes, 12 de septiembre de 2017
Mi cama y mi vida - Las cosas y el cuerpo II
No, no soporto las criticas, no las voy a tolerar, no hoy. Si mi cama está destendida así la pienso dejar, es mía y de nadie más ¿Qué se creen? ¿Acaso su cama es perefecta? ¿Acaso no ven el monton de arrugas que posee su sábana? y como las mismas se repliegan hacia arriba trasgrediendo las cobijas en vez de ocultar el problema, lo evidencian y agrandan. Bien, no ¿Verdad?
Esta almohada también es solo mía, solo mi cabeza se acomoda a ella, no importa cuanto creas que la usas, no vas a poder penetrar sus secretos porque solo yo soy su amante onírico. Atrás. Ni pienses que estas cobijas van a darte paso, son mi refugio, mi refugio de ti, de todos ustedes. Quédense tras el edredón, allá, lejos de mí. Ahora solo quiero dormir en soledad. ¿Ya les dije que me parecen sofocantes estando acá encima mío? Incluso al lado, incluso solo a los pies de la cama.
Mi cama es de tamaño sencillo, pero no es simple. No creas que saber tender tu cama va a servirme de mucho para acomodar la mia. La mia tiene su propio vagaje, su propia historia y cada arruga del cobertor es la identidad de la cama. Por eso no la tiendo, la dejo ser, porque así me gusta, porque así soy.
¡Buenas noches!
Esta almohada también es solo mía, solo mi cabeza se acomoda a ella, no importa cuanto creas que la usas, no vas a poder penetrar sus secretos porque solo yo soy su amante onírico. Atrás. Ni pienses que estas cobijas van a darte paso, son mi refugio, mi refugio de ti, de todos ustedes. Quédense tras el edredón, allá, lejos de mí. Ahora solo quiero dormir en soledad. ¿Ya les dije que me parecen sofocantes estando acá encima mío? Incluso al lado, incluso solo a los pies de la cama.
Mi cama es de tamaño sencillo, pero no es simple. No creas que saber tender tu cama va a servirme de mucho para acomodar la mia. La mia tiene su propio vagaje, su propia historia y cada arruga del cobertor es la identidad de la cama. Por eso no la tiendo, la dejo ser, porque así me gusta, porque así soy.
¡Buenas noches!
lunes, 11 de septiembre de 2017
La constelación por encima de ti, por debajo de mí
Sentían el vacio, sentían la prominencia de sus pensamientos, se palaparon con presteza mientras hacian que el otro exhalara tibieza que se evaporaba en la penumbra. Ambos enjugados en sus propias delicias escurriendoseles el pecado por la frente y el frenesí en sus pechos.
Caían los besos como cometas y se estrellaban quedamente como un crimen perfecto donde queda el daño pero no la evidencia. La libertad de sus cuerpos eran las mismas cadenas de sus cuerpos y no entendían si el calor emanaba del uno o del otro. Lo cometas como una lluvia violenta, en una fiesta pasional en medio de nebulsas llenas de saliva que preparaban los futuros impactos.
Los exploradores contemplaban los espacios como desconociendo los suyos aunque fueran prácticamente iguales; y tras cada exhalación venía un gemido como de planeta rompiendose. Sus núcleos no aguantaban, los centros de gravedad buscándose, con disposición absuluta a ceder.
Las atmósferas enjugandose en una sola, los éxtasis como auroras boreales y los estallidos que hacían ver estrellas, los impulsos que dejaban de fondo las constelaciones, todo el espacio era un paisaje, nada importaba solo la cúspide de la propia naturaleza y el deseo. Todo se oscureció.
La vía lactea llegó dando por sentado que la colisión había acabado por lo pronto, por lo pronto.
Caían los besos como cometas y se estrellaban quedamente como un crimen perfecto donde queda el daño pero no la evidencia. La libertad de sus cuerpos eran las mismas cadenas de sus cuerpos y no entendían si el calor emanaba del uno o del otro. Lo cometas como una lluvia violenta, en una fiesta pasional en medio de nebulsas llenas de saliva que preparaban los futuros impactos.
Los exploradores contemplaban los espacios como desconociendo los suyos aunque fueran prácticamente iguales; y tras cada exhalación venía un gemido como de planeta rompiendose. Sus núcleos no aguantaban, los centros de gravedad buscándose, con disposición absuluta a ceder.
Las atmósferas enjugandose en una sola, los éxtasis como auroras boreales y los estallidos que hacían ver estrellas, los impulsos que dejaban de fondo las constelaciones, todo el espacio era un paisaje, nada importaba solo la cúspide de la propia naturaleza y el deseo. Todo se oscureció.
La vía lactea llegó dando por sentado que la colisión había acabado por lo pronto, por lo pronto.
viernes, 8 de septiembre de 2017
Rómpeme los miedos
A veces evado lo que me gusta,
en otras me apodero de ello sin contemplaciones.
En ocasiones depende de mi estado de ánimo
en otras depende del otro lado.
Contigo...
Contigo no quiero condicionales,
No quiero evadirme al problema,
ni mucho menos depender de lo externo.
Necesito enfrentarme a todo y todos
Y apoderarme de un nosotros sin contemplaciones
¡Ven y rómpeme los miedos!
¡Ven y borremos las condiciones!
¡Ven y borremos las condiciones!
Seamos libres en medio de una borrasca de sentimientos que nadie entienda
Como ese mar embrabecido que todos temen y admiran
Que choca contra la rocas pero no por ello cesa.
Ven y rómpeme los miedos
como el mar rompe las rocas con paciencia y sin cesar.
jueves, 7 de septiembre de 2017
Mi relación con Santiago Gamboa.
Santiago Gamboa es un escritor Colombiano que ha trabajado como periodista en diferentes medios. A él, lo conocí un día en que no tenía nada mejor que hacer que ir a un conversatorio que ofrecía en la red de Bibiliotecas Públicas de Bogotá. Fue por curiosidad que él se cruzó en mi camino; yo no conocía nada de él, solo éramos mi burrimiento y yo tratando de salvarnos de la ignorancia.
En mi arribismo intelectual decidí mezclarme entre los asistentes del conversatorio, bastante heterogéneo cabe decir, había desde niños, adolescentes, adultos jóvenes y ancianos que estaban en su primer amor por la lectura. Me hice en un costado donde no quedaba contiguo a nadie para que no comenzaran a formarme conversación y en ella me hallara descubierto. El salón amarillo había sido acomodado con sillas de distintos tamaños que acogieron a todos. De fondo estaba un entrevistador alegre y delgado, que estaba sentado en un sofá que se veía bien cómodo; al otro extremo estaba Santiago Gamboa.
Nunca había visto a Santiago. Mi primera impresión fue la de un papá Noel que aun cotizaba para su pensión, que trabajaba en una empresa, siempre con un buen comentario en la boca. Gordo y adorable, con una barba que le daba un aire de confianza. Al hablar el lugar se inundó de su sencilléz y el amarillo de las paredes hizo juego perfecto con la calidez de las respuestas que daba paso a paso en la entrevista. De manera análoga mi respeto hacia él y la admiración se iban haciendo evidentes y una increíble curisiodad iba anidándose. Definitivamente tenía que estar allí, definitivamente tenía que conocerlo.
Al término de la entrevista (No hablaré mucho de ella, porque hay cosas que uno se guarda para sí mismo) una muchacha confesó haber considerado el cambiarse el nombre como homenaje a uno de sus personajes (Juana, perosnaje que también amo). Estaba decidido a leer sobre él.
La semana siguiente por fin se liberó un libro en esa misma biblioteca y pude por fin contemplar el por qué de la admiración: Su estilo es acogedor, la historia te abraza y te suesta con sutileza y uno solo vuelve porque en ella se siente cómodo. Posteriormente continué leyendo más obras de él, algunas de ellas por puro interés y otras por causalidades del destino. En todo caso, Santiago Gamboa es uno de los autores colombianos con lo que más afinidad he sentido, la amabilidad de su páginas me enamora y no puedo resistirme a su estilo audáz y real. Espero contar con la suerte de hablar con él un día personalmente y desde luego consumir toda su obra.
Y sí, hay más literatura después de 100 años de Soledad...
En mi arribismo intelectual decidí mezclarme entre los asistentes del conversatorio, bastante heterogéneo cabe decir, había desde niños, adolescentes, adultos jóvenes y ancianos que estaban en su primer amor por la lectura. Me hice en un costado donde no quedaba contiguo a nadie para que no comenzaran a formarme conversación y en ella me hallara descubierto. El salón amarillo había sido acomodado con sillas de distintos tamaños que acogieron a todos. De fondo estaba un entrevistador alegre y delgado, que estaba sentado en un sofá que se veía bien cómodo; al otro extremo estaba Santiago Gamboa.
Nunca había visto a Santiago. Mi primera impresión fue la de un papá Noel que aun cotizaba para su pensión, que trabajaba en una empresa, siempre con un buen comentario en la boca. Gordo y adorable, con una barba que le daba un aire de confianza. Al hablar el lugar se inundó de su sencilléz y el amarillo de las paredes hizo juego perfecto con la calidez de las respuestas que daba paso a paso en la entrevista. De manera análoga mi respeto hacia él y la admiración se iban haciendo evidentes y una increíble curisiodad iba anidándose. Definitivamente tenía que estar allí, definitivamente tenía que conocerlo.
Al término de la entrevista (No hablaré mucho de ella, porque hay cosas que uno se guarda para sí mismo) una muchacha confesó haber considerado el cambiarse el nombre como homenaje a uno de sus personajes (Juana, perosnaje que también amo). Estaba decidido a leer sobre él.
La semana siguiente por fin se liberó un libro en esa misma biblioteca y pude por fin contemplar el por qué de la admiración: Su estilo es acogedor, la historia te abraza y te suesta con sutileza y uno solo vuelve porque en ella se siente cómodo. Posteriormente continué leyendo más obras de él, algunas de ellas por puro interés y otras por causalidades del destino. En todo caso, Santiago Gamboa es uno de los autores colombianos con lo que más afinidad he sentido, la amabilidad de su páginas me enamora y no puedo resistirme a su estilo audáz y real. Espero contar con la suerte de hablar con él un día personalmente y desde luego consumir toda su obra.
Y sí, hay más literatura después de 100 años de Soledad...
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Día 1 - Dejavú
Ha pasado ya, lo sé es una repetición fatal. ¿Qué es lo que debo hacer? ¿seguir firme hasta el final? Y yo sin querer proceder Me...